12 de noviembre 2014 - 11:29

Para Rajoy, la consulta independista en Cataluña fue un "rotundo fracaso"

El presidente español rechazó cualquier negociación por soberanía.
El presidente español rechazó cualquier negociación por soberanía.
El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, rechazó de forma tajante cualquier negociación con Cataluña que implique "romper la soberanía nacional", tras asegurar que la consulta simbólica del pasado domingo organizada por el gobierno catalán fue un "rotundo fracaso del proyecto independentista".

"No se le puede pedir ni imponer al presidente del gobierno que negocie la soberanía nacional", aseguró Rajoy, rompiendo el silencio con una esperada conferencia de prensa en el Palacio de La Moncloa, que tiene lugar recién tres días después de la consulta no oficial celebrada en Cataluña.

"Que nadie se lleve a engaño o malinterprete, si lo que Mas pretende es imponerme un referéndum de verdad o una consulta definitiva, no puede ser", remarcó el jefe del Ejecutivo español.

"Lo que era ilegal hace un año, sigue siendo ilegal hoy también", añadió Rajoy, quien de esta forma responde al mensaje que le envió ayer Mas solicitándole -públicamente y por carta- negociar la celebración de un referéndum definitivo y vinculante sobre la independencia de Cataluña.

Rajoy recordó a Mas que "la única vía legal que tiene" para llevar a cabo su pretensión es plantear una modificación de la Constitución, pero le advirtió que tanto él como su partido se opondrán a "cualquier reforma constitucional que liquide la soberanía nacional".

Más de 2,3 millones de catalanes -alrededor del 35% del electorado potencial- participaron el domingo de la consulta celebrada por el gobierno regional bajo prohibición judicial, y el 81% se pronunció a favor de la independencia.

A pesar de que no tenía efectos jurídicos ni era vinculante a nivel político, el gobierno catalán pretendía reforzarse con la consulta para presionar a favor de una negociación para un referéndum pactado con el Estado español, como los celebrados ya en Escocía (Reino Unido) y Quebec (Canadá).

Hoy, Rajoy hizo una interpretación radicalmente opuesta que le sirvió para rechazar abiertamente y de forma contundente la negociación de un referéndum de autodeterminación.

"Hemos asistido a un profundo fracaso del proyecto independentista", afirmó Rajoy, quien reiteró, en línea con lo que había expresado ya su gobierno, que la votación del 9N (por el domingo), "fue un simulacro electoral" controlado por "los que deseaban ganarlo, personas que se constituyeron en juez y parte".

"No fue una elección democrática, sino un acto de propaganda política", con el agravante "especial" de que "se ha hecho incumpliendo las resoluciones del Tribunal Constitucional", señaló.

"Después de tanto ruido, tanta movilización, tanto dinero público gastado, cuando esperaban una participación masiva resulta que, según sus propias cuentas, la gran mayoría de los catalanes, 2 de cada 3, ni siquiera se han molestado en participar, no les han hecho caso", remarcó el presidente del gobierno.

"Donde el proyecto independentistas pretendía una demostración de fuerza, nos mostró su debilidad", agregó.

Por otro lado, Rajoy subrayó que él nunca se negó a dialogar con el presidente catalán, aunque insistió en que, como presidente del gobierno, tiene que "enmarcarse siempre en los límites de la Constitución". "No voy a negociar nunca sobre la unidad de España y la soberanía nacional", remarcó, una vez más.

Asimismo, el Jefe del Ejecutivo defendió su posición de vetar la consulta ante la Justicia aunque luego no evitó que se llevara a cabo, frente a las numerosas críticas que recibió especialmente desde los partidos de centroderecha y el ala más dura dentro de su partido.

"El gobierno ha tomado sus decisiones con proporcionalidad", aunque "probablemente algunos de los organizadores le hubiese gustado otro tipo de fotografías (en referencia a la posibilidad de que la policía retirara las urnas)", dijo.

"La Justicia actuó con proporcionalidad. Dijo que no era oportuno ni razonable que se retiren las urnas. Tomar otra decisión sólo hubiese servido para generar más tensión y más dificultades. El gobierno actuó como tenía que hacerlo", argumento Rajoy, quien negó haber dado instrucciones al fiscal General del Estado para que actúe judicialmente contra los organizadores de la consulta.

Según publicaron medios españoles, la Fiscalía de Cataluña presentará una demanda contra el presidente Artur Mas, la vicepresidenta de su gobierno, Joana Ortega, y la consejera de Enseñanza catalana, Irene Rigau, por desobediencia y prevaricato, en relación con su papel de organizadores de la consulta del 9N.

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