Parlamento apoya política de Aznar sobre Irak
-
La guerra entre Irán y EEUU abre una fase de desgaste con impacto global
-
Trump niega presión por el alto el fuego y descarta plazos en las negociaciones con Irán
Los 183 diputados del PP, que cuenta con mayoría absoluta en la Cámara, apoyaron la propuesta presentada por esta formación, mientras fue rechazada por los 164 parlamentarios de todas las fuerzas de la oposición.
La moción del partido gobernante "reconoce y respalda plenamente el tenaz esfuerzo diplomático desplegado por el Gobierno (...) por alcanzar una solución plenamente satisfactoria de la crisis de Irak en el marco institucional de Naciones Unidas".
La votación, que la oposición pidió que fuera secreta, demostró que no hay fisuras dentro del PP y corroboró la posición de Aznar en esta crisis, alineado con EEUU y el Reino Unido, con quienes ha patrocinado una iniciativa en el Consejo de Seguridad de la ONU que, de ser aprobada, permitiría atacar a Irak.
En el mismo debate, fue rechazada otra propuesta suscrita por todos los grupos de la oposición que pedía al Gobierno que presione al Consejo de Seguridad para reforzar el proceso de inspección del desarme iraquí y considera injustificada la resolución propuesta por Londres, Washington y Madrid.
Durante las horas previas al debate, los grupos de oposición (un total de seis que agrupan a once partidos), pidieron a los diputados que rompieran la disciplina de voto y rechazaran la postura gubernamental, algo que finalmente no ocurrió.
El clima de expectación sobre el posible resultado de la votación se trasladó a los pasillos de la Cámara, donde periodistas y parlamentarios hacían cábalas sobre la posibilidad de que algún diputado del PP votara en contra del Gobierno.
No en vano, el primer ministro británico, Tony Blair, principal aliado de EEUU, sufrió el rechazo de más de un centenar de diputados de su propio partido, el Laborista, cuando en el Parlamento de su país se discutió su postura ante la crisis de Irak.
El vicepresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, defendió hoy en el Congreso la política de Aznar y rechazó que el régimen de Sadam Husein tenga intención de desarmarse.
"El régimen de Sadam Husein sólo parece responder a medidas de presión. Irak ha desaprovechado la última posibilidad de desarmarse de manera rápida y efectiva tal como le ofrecía la resolución 1.441" de la ONU, agregó Rajoy durante un acalorado debate que en el que la presidenta de la Cámara, Luisa Fernanda Rudí tuvo que llamar al orden en multitud de ocasiones.
Por su parte, el portavoz del mayor partido de la oposición (PSOE), el socialista Jesús Caldera, aseguró que la política de Aznar legitima la actitud del presidente de EEUU, George W. Bush, que no quiere realmente el desarme de Bagdad, sino "ocupar Irak, cambiar su gobierno, administrar el país y permanecer en él".
La propuestas defendida por el Gobierno español "apoya el uso de la fuerza, permite la guerra al margen, e incluso en contra de la legalidad internacional", agregó Caldera, antes de calificar de "desproporcionado, moral y políticamente ilegítimo" un eventual ataque a Irak.
"Sabemos que Sadam Husein es un dictador, conocemos su historial de agresiones, queremos su desarme, pero no por la actuación unilateral de un país", defendió el líder opositor en su intervención que, como la de Rajoy, fue interrumpida por los aplausos de sus compañeros de partido y abucheos del PP.
Aznar deberá comparecer de nuevo mañana, miércoles, ante el Parlamento para contestar a preguntas de la oposición sobre su postura en este asunto que, según algunos líderes del PP, está restando apoyo ciudadano a esta formación, que dentro de tres meses afrontará elecciones regionales y municipales.
Según diversas encuestas publicadas en medios locales, el 80 por ciento de la población es contrario a una guerra en Irak y durantelas manifestaciones que el pasado 15 de febrero se sucedieron en todo el mundo para rechazar el conflicto, casi tres millones de españoles salieron a la calle.




Dejá tu comentario