Pese a los estragos del ciclón Nargis, Myanmar vota el referéndum

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Los birmanos votaban este sábado en un referéndum constitucional que la junta militar mantuvo pese a los múltiples llamamientos para que se aplazara, una semana después del ciclón Nargis que dejó al menos 65.000 muertos o desaparecidos y más de un millón de damnificados.

La consulta, el primer escrutinio que se celebra en Myanmar desde hace 18 años, se mantuvo en todo el país salvo en las zonas más devastadas por el ciclón, concentradas en la región sureña de Irrawaddy y en Rangún, donde los electores acudirán a las urnas el 24 de mayo.

"No siento nada. Tenemos que hacer lo que hace todo el mundo y por eso voté 'sí', como los demás", confesó un elector de 35 años que pidió el anonimato.

Apoyado por la ONU, el partido de la opositora Aung San Suu Kyi presionó a la junta militar para que aplazara el referéndum y diera prioridad a la ayuda a las víctimas del ciclón.

Estados Unidos declinó hoy condenar explícitamente la decisión de la junta birmana de mantener la consulta constitucional, y llamó a las autoridades a centrarse en las operaciones humanitarias.

"Nuestro foco ahora está en brindar asistencia al pueblo de Birmania, y esperamos que también sea el foco del gobierno (birmano)", dijo el portavoz de Seguridad Nacional Gordon Johndroe.

Mientras tanto, la ayuda de urgencia continuaba llegando con cuentagotas a las zonas afectadas debido a las condiciones impuestas por el régimen militar.

El primer convoy de ayuda de Naciones Unidas para los damnificados llegó a Birmania hoy por vía terrestre, procedente de Tailandia, anunció el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Dos camiones que transportaban 20 toneladas de material de primera necesidad cruzaron la frontera entre Tailandia y Birmania sin toparse con ningún obstáculo, anunció el ACNUR en un comunicado divulgado en Ginebra.

"Esperamos que (este convoy) abra un corredor humanitario para permitir que la ayuda internacional llegue más ampliamente a las víctimas del ciclón", indicó Raymond Hall, representante de la agencia onusiana en Tailandia.

Sin embargo, el Programa Alimentario Mundial de la ONU (PMA) anunció que la junta confiscó otros dos cargamentos aéreos de ayuda humanitaria, por lo que llegaron a ser cuatro los retenidos.

Poco después, el PMA informó de que había recuperado uno de los cargamentos y que seguía negociando con las autoridades birmanas la devolución del resto.

La oposición demócrata de Birmania denunció que el número de muertos por el ciclón Nargis está aumentando "día a día" debido a las restricciones que impone la junta militar a la asistencia humanitaria y pidió a la ONU que envíe ayuda "por todos los medios".

La ONU pidió fondos por valor de 187 millones de dólares para ayudar en los próximos seis meses a Birmania. Sin embargo, su secretario general, Ban Ki-moon, aún no logró ponerse en contacto con el número uno del régimen birmano, el general Than Shwe, según una fuente de la organización.

El general, de 75 años, también desoyó las peticiones de aplazar el referéndum. Este representa la primera ocasión de voto para los birmanos desde las legislativas de mayo de 1990, ganadas por la LND.

Los militares se negaron a aceptar ese resultado y han mantenido en arresto domiciliario durante la mayor parte de los últimos 18 años a la líder opositora Suu Kyi, de 62 años.

La oposición no participó en la elaboración de la Constitución. Esta fijará la inelegibilidad de Suu Kyi por el polémico motivo de que estuvo casada con un extranjero, el británico Michael Aris, muerto de cáncer en 1999.

Los órganos de información oficiales lanzaron una vasta campaña en favor del "sí". La oposición solicitó el "no" pero no tuvo acceso a los medios de comunicación. Además, una ley promulgada en febrero sobre la organización del referéndum estableció penas de prisión para quien distribuyera material hostil a la consulta.

Hasta hoy la junta militar seguía sin difundir el número exacto de electores con derecho a voto.

El ministro de Protección Social, Maung Maung Swe, indicó el martes que Birmania tiene 27 millones de personas mayores de 18 años. Pero esa cifra incluye a monjes y detenidos, que no pueden votar.

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