Piden en EE.UU. renuncia del secretario de Justicia
-
Solo el 9% de los migrantes venezolanos planea volver a su país en el corto plazo
-
Corina Machado exige elecciones "lo antes posible" en Venezuela
El fiscal general de los Estados Unidos, Alberto Gonzales, se defendió ayer en una conferencia de prensa de las acusaciones de violación de la independencia del Poder Judicial. Admitió errores, pero se despegó del caso, que los demócratas buscan convertir en escándalo.
Al parecer, la oficina del secretario de Justicia de EE.UU. rechazó el plan original por considerarlo muy problemático y se decantó por el despido de sólo ocho fiscales, indicaron investigaciones preliminares. El jefe de personal de Gonzales, D. Kyle Sampson, que mantuvo estrecha comunicación con Miers sobre el asunto -y presuntamente orquestó el despido del grupo-, presentó su renuncia el lunes, confirmó ayer el Departamento de Justicia. Gonzales, un hispano que llegó a su cargo gracias al voto de confianza de Bush, aceptó la renuncia y dijo en un comunicado que «apreciaba mucho» el servicio prestado por Sampson.
En su defensa, Gonzales reconoció ayer en conferencia de prensa su responsabilidad por los «errores» cometidos pero «continúo haciendo mi trabajo», aseveró.
Por ahora, la explicación oficial es que los fiscales fueron despedidos por quejas sobre la calidad de su trabajo, aunque la Casa Blanca también aseguró que, para Miers, el despido suponía un cambio de aires para el segundo mandato de Bush.
Una portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, dijo que Bush posiblemente discutió el asunto con Gonzales en octubre de 2006, pero insistió en que no instruyó al Departamento de Justicia a que tomara «accionesespecíficas sobre ningún fiscal». Perino defendió la decisión de la cartera por considerarla «perfectamente adecuada» y dentro del margen de maniobra que tiene esa entidad federal.
Los fiscales generales, responsables de hacer cumplir las leyes federales en sus respectivos distritos, normalmente son nombrados por el presidente para períodos de cuatro años. Pero llegan al cargo por recomendaciones de líderes políticos en cada estado y permanecen allí hasta que el Ejecutivo dispone lo contrario. El despido de varios de ellos en simultáneo es, con todo, muy inusual.
El despido de los fiscales llamó la atención del Congreso tras conocerse que varios líderes republicanos, entre ellos el senador Pete Domenici, presionaron para agilizar las investigaciones de fraude electoral contra varios demócratas en lugares como Filadelfia, Milwaukee y Nuevo México. La premura de los republicanos se debía a que se acercaban los comicios legislativos del pasado 7 de noviembre, y la oposición política preveía una clara victoria en las urnas.

Dejá tu comentario