NuevaYork - «Si eres adicto a las drogas o al alcohol, ésta es una oferta que no puedes rechazar... Doscientos dólares de recompensa por dejarte esterilizar. Tú llenas el formulario, vas a la clínica y te hacen la vasectomía o la ligadura de trompas. Nosotros te haremos llegar directamente el cheque de 'compensación'.» Suscribe Project Prevention, consagrada a las «medidas preventivas para evitar la tragedia de los embarazos de personas drogadictas». Con todas las de la ley, y con la complicidad de decenas de clínicas e instituciones sanitarias, la asociación ha convencido a golpe de chequera a decenas de drogadictos norteamericanos para que renuncien a tener hijos. El Proyecto Prevención, también conocido por las siglas CRACK, lleva 10 años tendiendo sigilosamente las redes por la costa oeste y en los últimos meses ha lanzado un ambicioso proyecto de expansión. Acaba de abrir oficinas en Albuquerque, Reno y Brooklyn, Nueva York.
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«Sométete al control de natalidad y consigue dinero», puede leerse en los folletos que te extienden en el metro, con un teléfono de contacto (1-888-30-CRACK) y todas las instrucciones precisas para recibir la «propina» a cambio de la esterilización.
El controvertido programa ha puesto en guardia a las asociaciones de libertades civiles, que acusan a Project Prevention de estar promoviendo la vuelta a la eugenesia practicada durante décadas en Estados Unidos (cuando fueron esterilizados miles de deficientes mentales, disminuidos físicos, «desviados sexuales», presos y personas de conducta «conflictiva»). Lynn Paltrow, directora de National Advocates for Pregnant Women, ha comparado incluso las prácticas de Project Prevention con los experimentos de Hitler en Alemania. «Esto recuerda a cuando los nazis decían que había que esterilizar a los enfermos y a los judíos para mejorar la economía», dijo Paltrow a «The New York Times».
Project Prevention o CRACK acaba de tender sus redes a la sombra de la Gran Manzana, donde sus actividades no van a pasar ni mucho menos inadvertidas. La Unión de Libertades Civiles de Nueva York ha denunciado la falta de ética de la iniciativa y ha pedido a las autoridades que intervengan para impedir que los drogadictos sean esterilizados a cambio de 200 dólares. La Corporación de Hospitales y Servicios de Salud de Nueva York ha instado a sus centros a que no colaboren con CRACK y se limiten a asesorar sobre métodos de planificación familiar. Pero al menos un centro médico de Brooklyn, el Brookdale University Hospital, se ha prestado ya a colaborar con la asociación y hay varias clínicas en lista de espera.
•Opción voluntaria
La creadora de Project Prevention, Barbara Harris, entiende la polémica, pero defiende su labor con uñas y dientes: «No estamos sometiendo a los drogadictos a la esterilización forzosa. Les estamos dando una opción: la decisión final es voluntaria, a cambio de un pequeño aliciente económico».
Harris, madre adoptiva de un niño que nació con síntomas de adicción al crack, afirma que Project Prevention cumple una función social: prevenir los problemas causados por los 739.000 niños que nacen todos los años en EE.UU. de padres alcohólicos o drogadictos. La mitad de esos niños, según Harris, sufrirá graves problemas de salud, y gran parte de ellos pasará bajo tutela del estado por incapacidad de sus progenitores. Hasta la fecha, 833 mujeres y 21 hombres con problemas de adicción han recibido la «recompensa» de la asociación. Un total de 369 se ha dejado esterilizar directamente. El resto ha accedido a pasar por otros métodos de control de la natalidad a largo plazo, como las inyecciones de Depo-Provera.
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