Por miedo a atentado, murieron en estampida más de mil iraquíes
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La cantidad de calzado abandonado por las víctimas de la estampida de ayer en Bagdad da una idea de la magnitud de la tragedia que se vivió.
La trágica avalancha se debió al pánico desatado por rumores sobre la existencia de un atacante suicida en la peregrinación.
La avalancha ocurrió mientras la procesión atravesaba el puente para dirigirse a la mezquita sagrada con el fin de celebrar el aniversario de la muerte de Mussa al-Kadem, el octavo de los 12 imanes de los chiitas. Mientras los fieles estaban sobre el puente se difundió la versión de que un terrorista suicida, o más de uno, estaba entre la multitud. Esa versión desencadenó el pánico y los peregrinos comenzaron a empujar para intentar escapar, pero las vallas del puente cedieron y centenares se precipitaron sobre el río Tigris o sobre los terraplenes de cemento.
• Mujeres y niños
Se trata de la peor tragedia ocurrida en Irak en las últimas décadas y la mayoría de sus víctimas son mujeres y niños, se informó.
Para el ministro del Interior, «un extremista» lanzó el rumor sobre la presencia de un kamikaze entre los chiitas. «Lo que sucedió es que la gente comenzó a empujar y a correr luego de que un terrorista esparció la voz de que había un terrorista suicida entre la multitud», dijo a la televisión estatal.
Por su parte, el primer ministro, Ibrahim Jaafari, decretó tres días de luto nacional en el país, informaron fuentes oficiales.
En un hospital cercano, decenas y decenas de cuerpos fueron alineados en los corredores, en el jardín, en el ingreso, en las salas. Todos los nosocomios de Bagdad quedaron colapsados al recibir la inusual cantidad de muertos y heridos.
Más cadáveres habían sido colocados sobre la ribera del Tigris, bajo el puente, uno al lado del otro.
Pese a culpar al terrorista Al-Zarqawi, el propio Talabani admitió que hubo fallas en la organización de la marcha. Según el mandatario, «hubo varios errores. En adelante tomaremos medidas para no repetirlos».
El ministro de Defensa iraquí remarcó que la avalancha no está relacionada con las tensiones étnicoreligiosas del país, una declaración destinada a evitar una nueva y aun más trágica cadena de represalias.
• Asesinados
«Lo que sucedió no tiene relación alguna con las tensiones sectarias», dijo el ministro en un programa televisivo.
«Sólo las siete víctimas de esta mañana fueron asesinadas por terroristas», agregó, en alusión al ataque con morteros.
Los ulema de Falluja, bastión sunnita al oeste de Bagdad, expresaron su solidaridadcon las víctimas de la avalancha. Centenares de habitantes de la ciudad se acercaron a la mezquita para ofrecerse como dadores de sangre.
Además del ataque con morteros y la avalancha, 25 personas más murieron ayer durante la peregrinación chiita debido a un «envenenamiento alimentario deliberado», según un reporte de los servicios de seguridad.
El ministro de Salud destacó que las autoridades habían advertido «contra el consumo de alimentos ofrecidos por desconocidos» durante la procesión.




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