6 de febrero 2003 - 00:00

Powell encandiló a los mercados un momento pero después bajaron

Nueva York - Apenas comenzó a exponer el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, los mercados comenzaron a dar vuelta una situación adversa de precios. El impacto del discurso duró dos horas. Después, las Bolsas volvieron a la baja.

El funcionario habló durante casi una hora y media ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sus argumentos entusiasmaron a los operadores, pero con el transcurrir de las horas volvieron a la realidad y las Bolsas neoyorquinas terminaron en baja. Hay que reconocer que les pudo ir peor ya que la apertura del Dow Jones fue con una fuerte caída.

Al cierre, el índice industrial Dow Jones de las 30 empresas más grandes de Estados Unidos perdió 0,35% al quedar en 7.985,18 puntos. Mientras duró el «efecto Powell», el índice Dow Jones llegó a estar 1,25% en alza.

En tanto, en la Bolsa electrónica, el índice NASDAQ que agrupa a los papeles de nuevas
tecnologías, computadoras e Internet,
perdió 0,36% al cerrar en 1.301,50 unidades.

El índice Standard and Poor's 500, el más representativo de la tendencia general del mercado porque involucra a papeles de 500 empresas, cerró en baja de 0,54% en 843,59 unidades.

Los negocios fueron activos: 1.420 millones de títulos intercambiados en Wall Street y 1.170 millones en el NASDAQ.

• Optimismo

Powell sorprendió a los operadores con pruebas de que Irak posee armas de destrucción. Esto trajo optimismo, no porque los analistas piensen que la guerra no va a tener costos, sino porque pensaban que después de esta presentación del secretario de Estado se iban a decidir los aliados a entrar en el conflicto. Obviamente, con apoyo, pensaron, la guerra va a durar menos y tendrá menos costos para los contribuyentes norteamericanos. Una guerra breve evitaría que suba el petróleo, por ejemplo, o que Estados Unidos no se endeude tanto.

Otro dato es que si Estados Unidos ataca solo, también deberá encargarse solo de la reconstrucción de Irak.

Pero este razonamiento apareció al final del mercado, porque durante gran parte del tiempo, los operadores trabajaron encandilados por las fotos de satélites, las grabaciones y una espectacular presentación de gráficos que mostró Powell en las Naciones Unidas.

Cuando llegaron las repercusiones, Wall Street se dio cuenta de que
los países que integran el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no «compraron» todo el discurso y pedían pruebas más concluyentes que las presentadas.

Por caso, el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, miembro permanente y con derecho a veto en el Consejo, Dominique de Villepin, dijo: «Dupliquemos, tripliquemos el número de inspectores». Los franceses prefieren esperar todo lo que sea necesario antes de ir a la guerra. «Si este camino falla y nos lleva a una impasse, no descartamos ninguna opción, incluido, como última posibilidad, el uso de la fuerza, como lo hemos dicho hasta ahora», agregó el canciller.

La frase de Powell:
«Saddam Hussein y su régimen no se detendrán hasta que algo los detenga», entusiasmó. Pero cuando terminó el discurso aparecieron las opiniones menos entusiastas de franceses y alemanes que llamaron a la cautela. Ellos no quieren un ataque rápido. China y Rusia también pidieron que los inspectores tengan más plazo para terminar su tarea.

El discurso de Powell fue contraproducente en otro sentido: no dejó apreciar las buenas novedades económicas como que el índice compuesto de actividad de los servicios en Estados Unidos, calculado por la asociación nacional de directores de compra de las empresas del sector (ISM), aumentó en enero, para establecerse en 54,5 puntos contra 54,2 unidades en diciembre. El índice es superior a las previsiones de los analistas, que esperaban, en general, un índice de 54 puntos en enero.

A todo esto,
los bonos del Tesoro, refugio de los inversores ante cualquier situación de inestabilidad, bajaron de precio. Por eso subió el rendimiento del título a 10 años, a 4,001% contra 3,931% del martes. El bono a 30 años quedó en 4,861% contra 4,794%. Estos rendimientos evolucionan a la inversa del precio de las obligaciones. Los precios de los bonos cayeron porque los inversores saben que va a haber nuevas emisiones de títulos del Tesoro para financiar la guerra.

El oro
, otro activo de refugio, también bajó. Llamó la atención que ante la inminencia de la guerra caiga el metal precioso. Pero ésta es la primera baja en tres días. Los precios del oro habían subido 2,9% en dos días a un máximo en seis años.

Ayer, el oro para entrega en abril cayó 0,7%, a u$s 377,20 la onza en la división Comex de la Bolsa mercantil de NuevaYork.
La baja dejó los futuros del oro 26% más arriba que en esta misma época del año pasado. Los precios habían subido 18% en los dos meses transcurridos, hasta el máximo en seis años.

Los precios del petróleo, en cambio, cerraron ayer en alza a causa del «efecto Powell».
En este caso fue un efecto no deseado. Además, un informe del gobierno norteamericano mostró que están cayendo las existencias de combustible para calefacción, en medio de un invierno crudo en Estados Unidos.

El precio del crudo referencial europeo, Brent, cerró con alza de 0,8%, a u$s 31,36 el barril, mientras que el crudo referencial de Estados Unidos (WTI) subió 1%, a u$s 33,93.
Los precios del petróleo han subido 37% desde noviembre.

Curiosamente, el dólar ganó gracias al discurso del secretario de Estado ya que se fortaleció frente al euro y el yen.

Tras el cierre de los mercados bursátiles, el dólar se cambiaba a 0,9263 euros, frente a los 0,9184 de la sesión del martes, mientras que frente al yen japonés se cotizaba en 120,02 unidades, respecto a los 119,67 de la sesión anterior.

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