Prensa y oposición de Rusia atacan a Putin por tragedia
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Toda Rusia acompaña desde ayer con dos días de duelo oficial el dolor de las familias osetas. Esa república caucásica no logra salir del estupor por la pérdida de vidas inocentes provocada por el terrorismo pro checheno.
«Es extraño que el presidente Putin haya ignorado la cuestión chechena» en su discurso a la nación del sábado y que no haya explicado «que los últimos atentados están vinculados al caso checheno», escribió, por su parte, el diario de negocios «Vedomosti».
«La responsabilidad incumbe sin ninguna duda al presidente Putin, al jefe de los servicios de seguridad (FSB) y al ministro del Interior», escribió el diputado independiente Valdimi Ryjkov en una tribuna del diario «Nezavissi-maya Gazeta».
El terremoto mediático que desató su renuncia le valió al periodista la solidaridad de ilustres colegas, como la directora del «Moskovski Novosti», Ljudmila Telen, y el director del semanario «Ogonjok», Viktor Loshak.
En medio de la polémica nacional acerca de cómo se desató la tragedia y por qué las tropas federales decidieron irrumpir en la escuela capturada por los terroristas, uno de los responsables de la frustrada mediación introdujo ayer un elemento novedoso. Ruslan Auchev, ex presidente de Ingushetia, afirmó que disparos de civiles armados precipitaron el asalto al colegio en momentos en que se realizaban negociaciones.
En una entrevista concedida al diario «Novaya Gazeta», Auchev indicó que «cuando se escuchó la explosión y los niños comenzaron a escapar, llamamos (al comando terrorista) y pedimos que cesasen los disparos. Nos respondieron: 'Nosotros ya dejamos de disparar, son ustedes los que disparan'». «Había una tercera fuerza, esas 'milicias populares' que decidieron liberar por sí mismas a los rehenes», contó.
Auchev hacía alusión a grupos informales de civiles armados, que subsisten en Osetia del Norte desde 1992, cuando esta república y la vecina Ingushetia se enfrentaron en una guerra. Lo que no explicó el mediador es cómo se pudo producir esa interferencia en medio del impresionante dispositivo de seguridad montado en torno a la escuela por las tropas rusas.
En tanto, en medio de una creciente polémica nacional, la oposición salió ayer a pedir la renuncia del gobierno. «Su negligencia causó numerosas víctimas entre la población civil a manos de los terroristas», denunció Dmitri Rogozin, líder del partido Rodina (Patria), uno de los cuatro con representación parlamentaria en la Duma (Cámara de Diputados).



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