Principal opositor a Dilma pierde respaldo en el Congreso

Mundo

Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados de Brasil y uno de los principales opositores a Dilma, perdió parte de algunos aliados tras ser procesado en Suiza por lavado de dinero vinculado al escándalo en la petrolera estatal Petrobras.

Luego de que la prensa brasileña informó que Suiza confirmó que procesó a Cunha por sus cuentas y que los fiscales helvéticos sospechas que su dinero procede de sobornos, crecieron las especulaciones sobre una dimisión del poderoso opositor.

"No existe la menor posibilidad de que yo renuncie", se apresuró a aclarar ante periodistas Cunha, del Partido Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), y evitó dar detalles sobre sus cuentas suizas.

Cunha fue denunciado por la Fiscalía General de la República por sus presuntos vínculos con la red de desvíos de fondos y fraudes revelados en la petrolera estatal. Las denuncias en su contra parten de declaraciones hechas por implicados en las maniobras ilícitas que colaboran con las investigaciones.

Según esas denuncias, Cunha recibió en sobornos unos cinco millones de dólares en 2006, cuando ya ocupaba un escaño en la Cámara Baja. El dinero fue exigido por el propio legislador, según las acusaciones, a cambio de facilitar negocios entre empresas privadas y el ente estatal.

Su situación se complicó aún más la semana pasada, cuando autoridades suizas enviaron a sus pares brasileñas documentos que indican que Cunha es beneficiario de al menos cuatro cuentas en el país europeo, las cuales, según sospecha la Fiscalía suiza, habrían recibido dinero desviado de Petrobras.

Las declaraciones realizadas hoy por el legislador -quien ocupa el tercer cargo en importancia del país, después de Rousseff y su vice, Michel Temer-, responden a la decisión de sus aliados en el Congreso de retirarle el apoyo en caso de que se compruebe que posee cuentas en Suiza, algo que él negó tiempo atrás, cuando declaró ante una comisión parlamentaria que investiga el caso Petrobras.

Si se comprueba que mintió ante la comisión investigadora, Cunha habrá incurrido en improbidad administrativa y perderá el mandato.

Según informó el portal del diario "Folha de Sao Paulo, actualmente Cunha cuenta en la Cámara Baja con el respaldo de legisladores de los tres principales opositores del gobierno: el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el derechista Demócratas (DEM) y Solidariedade.

El apoyo de opositores se debe, entre otras razones, a que en su calidad de presidente de Diputados tiene la potestad de archivar u ordenar la continuidad de pedidos de apertura de juicio político contra Rousseff.

Paralelamente, parlamentarios de izquierda, liderados por el Partido Socialismo y Libertad (PSol), presentarán en las próximas horas ante el organismo fiscalizador de la Cámara Baja un pedido para que el organismo inicie un proceso de impugnación de su mandato. El escrito será presentado ante la mesa directiva de la Cámara, presidida por el propio Cunha.

En caso de que sea acogido, el pedido pasa por un largo trámite interno que culmina con una votación en el plenario de Diputados, donde se necesita el voto de un mínimo de 257 diputados, del total de 513, para que efectivamente Cunha sea retirado del cargo.

Dejá tu comentario