9 de noviembre 2006 - 00:00

¿Qué cambia ahora para Latinoamérica?

Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA, LF) - El contundente triunfo demócrata podría impulsar en el nuevo Congreso proyectos de ley que faciliten la legalización de inmigrantes latinoamericanos, pero, como contrapartida, podría bloquear la agenda comercial del presidente George W. Bush, que incluye acuerdos pendientes de aprobación y de negociación con países del continente.

Quienes confían en que los demócratas superen sus diferencias internas e impulsen una política migratoria más laxa esperan también que traben la aprobación legislativa de los fondos destinados a la construcción del muro fronterizo con México, que tanto ha irritado a la región.

«Por primera vez en muchos años los demócratas van a estar en posición de poder no solamente reaccionar sino proponer algo», dijo Allert Brown-Gort, director asociado del Instituto de Estudios Latinos de la Universidad de Notre Dame. «Y el único tema en el que tiene una convergencia importante con el presidente es en la cuestión de la inmigración», agregó.

Bush intentó durante todo este año que el Congreso aprobara un proyecto de reforma de las leyes de inmigración que, además de reforzar la seguridad fronteriza con las vallas, abriera el camino a la legalización de millones de indocumentados, en su mayoría mexicanos. Pero los republicanos priorizaron enviar a su electorado un mensaje de dureza contra los extranjeros ilegales, impulsando en la Cámara de Representantes sólo el proyecto de la construcción de la valla.

Aunque analistas consideran que la victoria demócrata canalizó fundamentalmente el enojo de la población por la guerra en Irak, sondeos mostraron que el electorado hispano usó la elección para protestar por la falta de una reforma migratoria que beneficie a los indocumentados. Los 42 millones de hispanos en EE.UU. representan 14% de la población nacional.

Desde otro ángulo, el triunfo opositor se presenta como un obstáculo a la política de Bush en favor del libre comercio con Latinoamérica.

«El calendario del presidente Bush en materia de comercio ha sufrido un freno brusco», declaró a Daniel Griswold, analista del Centro de Estudios de Políticas Comerciales del Instituto Cato, una entidad favorable al librecambio. «Hay un peligro para el mundo: que (con los demócratas) se fortalezca el sentimiento proteccionista en el Congreso estadounidense», señaló John Lonski, economista de Moody's Investors Service.

Colombia y Perú tienen cerrados sus tratados de libre comercio (TLC) con EE.UU., pero resta aún su aprobación en el Capitolio, algo ahora incierto. En tanto, se podría complicar la aspiración de Uruguay de avanzar en una apertura comercial bilateral, lo mismo que la de Ecuador, en caso de que triunfe allí el magnate Alvaro Noboa en la segunda vuelta presidencial.

Además, ahora se inicia la cuenta regresiva antes del fin de la autorización de poderes especiales concedidos por el Congreso a Bush hasta el próximo 1 de julio para negociar acuerdos comerciales por la «vía rápida».

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