Fidel Castro ayer, en su reaparición televisiva tras la caída que sufrió el miércoles último. Su primera medida fue prohibir la circulación del dólar en Cuba.
La Habana (EFE, ANSA) - El dictador cubano, Fidel Castro, con un cabestrillo azul que sujetaba su brazo derecho, asistió ayer a un programa periodístico que analizaba la postura estadounidense hacia su régimen, en su primera aparición pública tras su caída accidental y posterior operación en la rodilla izquierda. Junto a Castro, sentado y con su tradicional uniforme militar, se encontraban el vicepresidente, Carlos Lage, y otras autoridades.
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Poco antes, el gobernante de 78 años anunció a través de un comunicado la derogación de la circulación del dólar en la isla y su sustitución por el peso cubano desde el 8 de noviembre.
«A partir del 8 de noviembre, el peso convertible comenzará a circular en sustitución del dólar de EE.UU. en territorio nacional», señaló la nota, leída en la televisión. «Esto no significa que se penalice la tenencia de dólares u otra moneda libremente convertible. La población puede tener en su poder cualquier cantidad de dólares sin violar la ley», agregó.
Desde el 8 de noviembre, el dólar estadounidense «no será aceptado en comercios». La población tendrá hasta esa fecha para cambiar sus dólares por pesos cubanos convertibles -equivalentes a un dólar- sin gravamen; luego sufrirá un recargo de 10% en compensación «por los costos y riesgos que origina la manipulación de dólares a la economía nacional».
• Respuesta
Las medidas -señaló el comunicado- no buscan incrementar la reserva de divisas del país sino responder al endurecimiento de la política de EE.UU. hacia la isla y a sus presiones sobre bancos extranjeros para impedir que Cuba pueda depositar en el exterior los dólares recaudados en la isla. Se calcula que 60% de los 11 millones de cubanos tienen algún acceso al dólar, ya sea por trabajar en los sectores turístico o tabacalero o por recibir remesas de familiares desde EE.UU., estimadas en 800 millones de dólares anuales.
La medida anunciada ayer, que afectará también a turistas, diplomáticos y empresas extranjeras, revierte la legalización del uso del dólar efectuada en 1993 con el fin de paliar los efectos del colapso del bloque comunista sobre la isla. Desde ese momento la divisa circula de modo extenso en todo el país.
En su aparición de ayer, Castro, que mostraba un buen aspecto, denunció las «acciones pandillescas del imperio», en referencia al embargo comercial que afecta a su régimen desde 1962.
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