Repudio a un ataque israelí en Gaza que dejó 24 muertos
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Inmediatamente después de los ataques, el brazo armado de la agrupación pidió la reanudación de los atentados suicidas en territorio israelí. «Imploramos a nuestros mujahidines (combatientes) que reanuden las operaciones de martirio», dijo uno de los jefes de Hamas, Nizar Rayan. Lo propio hizo el brazo armado de Al-Fatah.
Las muertes de ayer, junto con los 64 en la Franja de Gaza en la última semana, eleva a más de 80 las víctimas de estas operaciones en los territorios, que tienen como fin que los terroristas palestinos dejen de lanzar cohetes a Israel y conseguir la liberación del soldado secuestrado en junio, Guilad Shalit. Fueron unánimes las condenas internacionales. Estados Unidos, más moderado, pidió a las partes implicadas en el bombardeo que se contengan y expresó su esperanza en que se complete «rápidamente» la investigación abierta.
En Bruselas, el alto representante para la Política Exterior de la UE, Javier Solana, deploró lo ocurrido y urgió a Jerusalén a no obstaculizar los esfuerzos de Abbas para lograr un gobierno de unidad nacional. El gobierno francés también criticó la ofensiva, pero también la reacción de los grupos extremistas. «Francia condena los disparos de artillería indiscriminados en zonas habitadas que se producen en violación del Derecho Humanitario Internacional, en particular los convenios de Ginebra», afirmó el ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy.
Por su lado, el Gobierno español también expresó su «más enérgico rechazo» al bombardeo israelí, sobre el que el Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó en un comunicado que «la violencia no es, ni ha sido nunca, el camino adecuado para la reconciliación y la paz, y provoca nuevos ciclos de mayor violencia que sólo causan dolor y sufrimiento a todos los pueblos de la región». En la misma línea, la ministra británica de Exteriores, Margaret Beckett, expresó su «profunda preocupación».




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