Rumsfeld: "No soy indispensable, pero no pienso renunciar"
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«¡Cálmense! Basta de preguntas. ¿Por qué no pueden simplemente callarse y apoyar a
las tropas?», pregunta Donald Rumsfeld a la multitud que lo acosa con sus cuestionamientos.
«Somos las tropas», le responde ésta, según la visión humorística de J.D. Crowe
en «The Mobile Register».
El poderoso funcionario rehusó ayer discutir si es adecuado o no que los militares critiquen a los civiles que se encuentran al frente del Pentágono. «Yo prefiero que sean los historiadores y los analistas los que se ocupen del asunto de más larga data de las relaciones entre civiles y militares», dijo.
Rumsfeld recordó que hace unos treinta años, cuando era secretario de Defensa con Gerald Ford, le tocó decidir sobre el armamento y el motor del vehículo blindado de combate Abrams M-1. Resolvió equiparlo con cañones de 120 milímetros y motores de turbina, contrariando a los tradicionalistas que insistían en motores diésel y cañones de 105 milímetros. «Cuando tomé la decisión es como si estuviésemos al borde del fin del mundo, fue enorme la controversia... Pero quien toma la decisión aquí es la persona designada por el presidente y confirmada por el Senado», enfatizó el secretario de Defensa.
Rumsfeld pasó revista a los cambios que ha puesto en marcha desde que retornó al Pentágono en enero de 2001 y que incluyen una modificación de la estrategia de EE.UU., que pasó de la expectativa de un conflicto con superpotencias, a la capacidad para librar guerras menores en diferentes partes del mundo contra enemigos no convencionales.
El funcionario especificó que está en marcha una reestructuración de las Fuerzas Armadas que lleva hacia una integración más estrecha de las cuatro armas -Ejército, Marina, Fuerza Aérea e Infantería de Marina- para operaciones combinadas.
Un grupo de generales que el lunes publicó en el diario «The Wall Street Journal» un artículo de respaldo a Rumsfeld, señaló sin embargo que «hay quienes se sienten disgustados por el estilo autoritario y prepotente» del secretario de Defensa.
«Ah, de eso yo no tengo idea», comentó, sonriente, Rumsfeld.
Abordó también la crítica situación en Irak, dondelas bombas y enfrentamientos cotidianos no cesan, y la situación política parece empantanada. «Es un tema preocupante que no hayan sido capaces hasta ahora de ponerse de acuerdo sobre el nuevo gobierno. Espero que veamos un gobierno formado en este país en los próximos días», se esperanzó.



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