14 de noviembre 2006 - 00:00

Ruptura en el poder libanés

Beirut (ANSA, EFE, AFP) - El gobierno libanés aprobó ayer, en una sesión extraordinaria, que el premier Fuad Siniora definió como «histórica», el borrador de acuerdo con la ONU destinado a crear un tribunal internacional para procesar a los responsables del homicidio del ex premier Rafik Hariri, muerto en un atentado explosivo el 14 de febrero de 2005, aparentemente instigado por Siria.

«La histórica sesión aprobó por unanimidad el proyecto de las Naciones Unidas para la creación de un tribunal de carácter internacional», dijo Siniora al término de la reunión extraordinaria del Ejecutivo.

Pero en esa sesión estuvieron ausentes los cinco ministros que tienen como referentes a los movimientos chiitas prosirios Hizbollah y Amal, a cargo de Exteriores, Trabajo, Energía, Agricultura y Salud, que renunciaron el sábado.

Tampoco participó en la sesión el greco-ortodoxo de Ambiente, Yacoub Sarraf, que dimitió ayer.

En su carta de renuncia, el ministro Sarraf había dicho que no puede «pertenecer a ninguna autoridad constitucional donde no está presente una comunidad religiosa, cualquiera que sea».

El ministro está considerado cercano al presidente, Emile Lahoud, un cristiano maronita.

Ayer a la mañana, Siniora -quien es apoyado por EE.UU.rechazó su renuncia del mismo modo que el sábado también había rechazado la dimisión de los cinco ministros chiitas.

«Hemos dado un paso adelante hacia la verdad y la justicia y hacia el fin de una ola de terrorismo», dijo Siniora al término de la sesión extraordinaria, aludiendo a los 14 atentados, asesinatos e intentos de homicidio que asolaron el Líbano entre octubre de 2004 y diciembre de 2005.

El premier, según refirió el ministro de Información, Ghazi-Aridi, dijo al consejo de ministros que la sesión «es legal ciento por ciento».

Sus declaraciones son una evidente respuesta al presidente prosirio Lahoud, según el cual el gobierno, sobre la base de la Constitución, es ilegítimo porque tras la renuncia de los ministros chiitas ya no están representadas todas las comunidades religiosas del país.

Los cinco ministros de Hizbollah y Amal renunciaron el sábado, después de que los dos movimientos chiitas prosirios no lograron obtener una reestructuración del gobierno de Siniora, controlado por la mayoría parlamentaria antisiria.

Refiriéndose a la sesión extraordinaria que aprobó el borrador de acuerdo con la ONU, el Alto Consejo también advirtió sobre los «peligros de adoptar decisiones en reuniones ilegítimas».

El presidente Lahud, un fiel aliado de Siria, había dicho el domingo que tras la dimisión de los cinco ministros chiitas el gobierno de Siniora perdió su «legitimidad, porque la Constitución libanesa estipula que todas las comunidades estén representadas en el Ejecutivo».

También el líder cristiano de oposición Michel Aoun, aliado de Hizbollah, definió como «nula» la aprobación del borrador de estatuto de la ONU para establecer el tribunal internacional llamado a juzgar el crimen de Hariri, que generó una ola prodemocrática que obligó a Damasco a retirar sus tropas del Líbano.

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