Se lanza la campaña verdadera: la sucia
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Agregó que no se trata de una campaña para enlodar la obra y figura de Obama, porque su grupo también ha investigado a la senadora Hillary Clinton y al senador republicano John McCain.
De Clinton, el grupo destacó sus conexiones liberales durante sus años como primera dama (1993-2001) y de McCain, «no hay vínculos con grupos hostiles o comunistas, pero sí con lobbistas de intereses extranjeros», aseguró Kincaid.
En el caso de Obama, sin embargo, la mayoría de las acusaciones parecen justificarse en el viejo refrán «dime con quién andas y te diré quién eres».
La campaña del grupo de Kincaid cuenta con Herbert Romerstein, una reliquia de la época del macartismo en este país y que ahora considera necesario conocer el «entorno (político) en el que creció Obama».
Romerstein fue miembro del Comité sobre Actividades Anti-estadounidenses de la Cámara de Representantes que, en plena Guerra Fría y desde 1938 hasta su desmantelamiento en 1975, se abocó a una «cacería de brujas» investigando a organizaciones subversivas, presuntos comunistas y actos de deslealtad a este país.
Otros grupos conservadores tienen en la mira a Obama y se dedican a propagar correos electrónicos en los que se lo describe, de forma errónea, como un musulmán, o en los que se cuestiona su patriotismo.
Obama también ha tenido que distanciarse de su antiguo mentor espiritual, el reverendo Jeremiah Wright, cuyas declaraciones incendiarias contra EE.UU. han dado abono a grupos de derecha.
La campaña de ataques contra Obama evocamemorias de la realizada en contra del senador demócrata John Kerry, cuya candidatura presidencial en 2004 fue diezmada por el grupo «Swift Boat Veterans for Truth».
Kerry fue condecorado con una estrella de plata por una heroica misión de rescate en febrero de 1969 en Vietnam, pero ese grupo de veteranos jamás le perdonó su posterior activismo en contra de la guerra.
Ese grupo, partidario de la reelección del presidente George W. Bush, invirtió 25 millones de dólares en una campaña de difamación contra Kerry, acusándolo de haber fabricado historias sobre las atrocidades de los soldados estadounidenses en ese conflicto.



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