Siguen hoy enfrentamientos en el Tibet: al menos 7 muertos
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"La nación del Tibet está afrontando serio peligro. Aunque el Gobierno de China lo admita o no, hay un problema", dijo a periodistas el Dalai Lama, acusado por Pekín de ser un separatista.
En tanto, tropas anti-motines bloquearon Lhasa, una remota ciudad en lo alto del Himalaya cerrada para periodistas extranjeros sin permiso y ahora prohibida para los turistas. Las autoridades intentan evitar con el bloqueo una repetición de la violencia del viernes, la más seria en casi dos décadas.
China suspendió los permisos de viaje de extranjeros al Tíbet por "preocupaciones de seguridad", informaron medios estatales.
El Gobierno regional tibetano suspendió la entrega a los extranjeros de solicitudes de viaje a la región himalaya, informó la agencia de noticias Xinhua el domingo tarde, citando a un funcionario local.
"También sugerimos que los turistas extranjeros que se encuentran actualmente en el Tíbet abandonen la provincia en los próximos días" dijo Ju Jianhua, director de la Oficina de Asuntos Externos de la región, según una cita de Xinhua.
Un empresario residente del sector, ubicado por teléfono, dijo que una tensa calma se había adueñado de la ciudad y que la mayor parte de la gente permanecía en sus hogares.
El espasmo de la ira tibetana ante la presencia china en la región se produjo días después de pacíficas protestas de monjes y se considera un serio revés para las preparaciones de Pekín de cara a los Juegos Olímpicos en agosto, cuando China quiere exhibir prosperidad y unidad.
El gobierno en el exilio en Dharamsala dijo que 80 personas habían muerto esta semana en los choques entre las autoridades y quienes protestaban, y que otras 72 resultaron heridas.
La agencia oficial de noticias Xinhua dijo que solo 10 "civiles inocentes" habían muerto, mayormente en incendios provocados por los manifestantes, y que 12 policías resultaron seriamente heridos.
El Tibet es uno de los varios temas que causa irritación al gobernante Partido Comunista, en un momento de creciente atención sobre China.
El Gobierno está preocupado por el efecto de la inflación y el incremento de la brecha entre ricos y pobres después de años de gran crecimiento económico, y este mes dijo que había frustrado dos complots de militantes Uighur en la región musulmana del noroeste de Xinjiang, incluyendo un intento de interrumpir las Olimpiadas.
Kang Xiaoguang, científico político de la Universidad Popular de China, quien ha estudiado largo tiempo la inestabilidad social, dijo que había muy pocas posibilidades de que las protestas tibetanas se extendieran en una reacción en cadena a otras regiones de China.
"Creo que las posibilidades son mínimas", dijo de la probabilidad de protestas.
"Este es un problema localizado. En las regiones chinas Han hay virtualmente cero simpatía por los manifestantes tibetanos y, por eso, cero posiblidad de que estas reacciones se extiendan", agregó.
El Centro Tibetano de Derechos Humanos y democracia dijo en un correo electrónico que monjes del monasterio Amdo Ngaba Kirti, también en la prefectura Aba en Sichuan, habían izado la prohibida bandera tibetana y gritado cantos de protesta pro-independencia el domingo después de sus oraciones.
Fuerzas de seguridad chinas asaltaron el monasterio, arrojaron gas lacrimógeno e impidieron que los monjes tomaran las calles, dijeron. El reporte no pudo ser confirmado en forma independiente.




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