14 de marzo 2007 - 00:00

Tabaré alertó a Bush por "guerra del agua"

La nueva hipótesis de conflicto del Ejército Argentino, que señala la posibilidad de una guerra futura por la contaminación y la protección de los recursos naturales del país, especialmente el agua, no preocupó mucho en la Argentina. Sí en el Uruguay, donde se declararon en alerta el gobierno, las Fuerzas Armadas y hasta la oposición de Uruguay, sumando otro frente de conflicto en las ya difíciles relaciones desde el estallido del conflicto por las pasteras.

Según el diario «El País» de Montevideo, el gobierno de Tabaré Vázquez recela del movimiento de tropas en zonas fronterizas que implicaría la nueva doctrina militar argentina, inquietud que incluso se mencionó el último fin de semana durante la reciente visita de George W. Bush a Uruguay. El artículo, titulado «El gobierno analiza nueva doctrina militar argentina -Preocupación. Vázquez informó al gabinete el lunes 5», el periodista Daniel Isgleas señala que «el comandante en jefe del Ejército, Jorge Rosales, habló de este asunto con el presidente Tabaré Vázquez, que el lunes 5 llevó el tema al Consejo de Ministros».

El diario uruguayo recuerda que «según la tesis argentina, hasta el año 2025 el riesgo mayor de conflicto está relacionado con el Acuífero Guaraní, la mayor reserva mundial de agua dulce que se extiende por los cuatro países socios del Mercosur. En este caso, la Argentina prevé respuestas defensivas que incluyen la metodología de la guerra de guerrillas para enfrentar a un invasor militarmente más poderoso». La exposición de dicha doctrina, añade, fue publicada en la página Web del Ejército Argentino.

Parece tratarse de otro agudo problema de comunicación entre los dos gobiernos, cuando, justamente, habría que poner especial cuidado en ello para evitar que se dañe todavía más la relación bilateral, sumando nuevos elementos de discordia. De otra forma no puede entenderse este entredicho, sobre todo cuando, como lo admite el propio artículo de «El País», «este tema no es nuevo para el ejército uruguayo, que también ha manejado la combinación de tácticas de combate tradicional y no tradicional, como la guerra de guerrilla y la resistencia civil, y al igual que la Argentina habla de la defensa de los recursos naturales, entre ellos del Acuífero Guaraní».

Según la nota del principal diario uruguayo, la preocupación militar llegó a oídos de Vázquez y éste la trasladó a sus ministros, a quienes pidió reserva.

Pero el tema trascendió en el Congreso, y la última edición del semanario «Búsqueda» citó al senador oficialista Jorge Saravia (MPP), quien definió la nueva doctrina militar argentina como «desgraciadamente un nuevo problema en la ya complicada relación» bilateral.

El senador opositor Sergio Abreu (Partido Nacional, Blanco) dijo temer movimientos de tropas argentinas en la frontera y hasta alertó ante la posibilidad de que la Argentina use la cuestión como una excusa para lanzar «una inútil carrera armamentista» al estilo de la de Hugo Chávez.

El tema habría llegado inclusoa oídos de Bush, ya que, según «El País», fue comentado «el sábado 10 en la recepción que ofreció la Embajada de Estados Unidos en honor al presidente» norteamericano.

«En esa recepción, el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa comentó a algunos invitados, entre ellos legisladores de la oposición, la inquietud que existe en el gobierno y en las Fuerzas Armadas sobre el asunto», explicó «El País».

«La guerra por los recursos» forma parte de la renovación doctrinaria del Ejército argentino, que ya fue reflejada por los diarios de nuestro país. El gobierno la ha elogiado, y en el Ejército se pondera que se trata de un producto intelectual propio, no importado de otros países como en el pasado.

El trabajo indica que «la posibilidad de conflicto con otros Estados por la posesión de recursos naturales es altamente probable», y aconseja el desarrollo de «organizaciones militares con capacidad para defender a la Nación de un enemigo convencional superior. Para ello deben prepararse los elementos para hacer frente a operaciones dinámicas, sin frentes, sin tiempo suficiente de preaviso, con organizaciones de pequeña magnitud, con apoyo territorial preparado de antemano y capaces de organizar los recursos humanos y materiales locales en función del conflicto».

Dejá tu comentario

Te puede interesar