El gobernador de Greg Abbott ordenó este martes a las universidades públicas y agencias estatales de Texas suspender la presentación de nuevas solicitudes de visas H-1B, un programa que permite a los empleadores contratar trabajadores extranjeros con habilidades especializadas. La medida regirá hasta el próximo año y forma parte de una estrategia más amplia para revisar el uso de este tipo de permisos laborales financiados con fondos públicos.
Texas congela la entrega de nuevas visas para extranjeros en EEUU: a quiénes afecta
La decisión fue tomada por el gobernador Greg Abbott. Acompaña una serie de cambios impulsados a nivel federal por Donald Trump.
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El gobernador de Texas congela las solicitudes de visa H-1B.
La decisión se tomó en un contexto de cambios impulsados a nivel federal por el gobierno de Donald Trump, que busca reformar el sistema de visas laborales.
Texas, uno de los estados con mayor cantidad de titulares de H-1B, se convirtió así en uno de los primeros en aplicar una pausa formal dentro del sector público.
El argumento del gobernador de Texas
En una carta dirigida a las instituciones estatales, Abbott sostuvo que el Estado “debe liderar con el ejemplo” y priorizar el acceso de los trabajadores texanos a los empleos financiados con recursos de los contribuyentes.
“El gobierno estatal debe asegurar que las oportunidades de empleo sean ocupadas primero por texanos”, escribió el mandatario republicano.
La orden establece que la suspensión alcanza únicamente a agencias estatales y universidades públicas, aunque contempla excepciones en casos puntuales, siempre que se obtenga autorización expresa de la Comisión de la Fuerza Laboral de Texas.
La decisión generó una rápida reacción por parte de sectores académicos y legisladores demócratas. El representante Ramón Romero Jr., presidente del Caucus Legislativo Mexicano-Estadounidense de Texas, advirtió que la pausa podría agravar la falta de personal especializado en áreas clave.
“Congelar esos caminos hace más difícil dotar de personal a las aulas, centros de investigación y hospitales en todo nuestro estado”, afirmó Romero en un comunicado. Según su visión, la medida incrementará costos, tensionará servicios públicos y perjudicará a comunidades en todo Texas.
Universidades con mayor número de visas H-1B en EEUU
De acuerdo con datos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, la institución pública de Texas con más titulares de visas H-1B es el Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, en Dallas, con 228 trabajadores bajo ese régimen. Le siguen la Universidad Texas A&M (214), el Centro de Cáncer MD Anderson (171), la Universidad de Texas en Austin (169) y la Universidad Tecnológica de Texas (143).
Estas instituciones emplean a miles de personas y dependen, en muchos casos, de profesionales extranjeros para cubrir puestos altamente especializados en docencia, investigación y salud.
Además de la suspensión, Abbott ordenó a las agencias y universidades estatales que entreguen información detallada sobre el uso del programa H-1B.
El requerimiento incluye el número de solicitudes nuevas y renovadas presentadas el último año, la cantidad de trabajadores actualmente patrocinados, sus cargos, países de origen y fechas de vencimiento de las visas.
El gobernador también solicitó documentación que acredite que los empleadores realizaron esfuerzos reales para ofrecer esos puestos a candidatos texanos calificados antes de recurrir al programa.
El debate nacional sobre las visas H-1B
El programa H-1B, creado por la Ley de Inmigración de 1990, permite a empresas estadounidenses contratar trabajadores extranjeros en áreas donde existe escasez de talento local.
Las visas tienen una duración inicial de tres años, con posibilidad de extensión por otros tres. El cupo anual está limitado a 65.000 visas, más 20.000 adicionales para personas con títulos de posgrado, aunque universidades y organizaciones sin fines de lucro están exentas de ese tope.
Según el Centro de Investigación Pew, al menos el 60% de las visas H-1B aprobadas desde 2012 correspondieron a empleos vinculados a la computación. A nivel nacional, compañías como Amazon, Microsoft, Apple y Google figuran entre los principales beneficiarios del programa.
Abbott no es el único gobernador republicano que cuestionó el uso de las visas H-1B. En Florida, Ron DeSantis reclamó el año pasado limitar su utilización, y el sistema universitario público de ese estado evalúa una medida similar.
Mientras tanto, en Texas, la pausa hasta mayo de 2027 abre un nuevo capítulo en el debate entre la protección del empleo local y la necesidad de talento global, un dilema que atraviesa a universidades, hospitales y centros de investigación en todo Estados Unidos.
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