3 de noviembre 2005 - 00:00

Un caso disparó las sospechas

Washington (EFE, Reuters) - Poco se conoce de lo que ocurre en los «sitios negros» revelados ayer por «The Washington Post». El único caso que ha trascendido fue la muerte por congelamiento de un detenido en noviembre de 2002 en la llamada «Mina de Sal», el nombre en código de una prisión secreta de la CIA en Afganistán que ahora ha sido trasladada a la Base Aérea Bagram, en las cercanías de Kabul.

Al parecer, el prisionero murió después de que un agente de la CIA, contra el que no se han presentado cargos, ordenó que se lo dejara encadenado al suelo de cemento sin ropa de abrigo durante la noche.

En esos centros secretos los agentes tienen autorización para usar técnicas «ampliadas» de presión en los interrogatorios.

El Senado ha aprobado de forma casi unánime una enmienda que prohíbe el tratamiento cruel o inhumano de prisioneros bajo custodia de EE.UU. en cualquier parte del mundo. No obstante, el vicepresidente, Dick Cheney, y el director de la CIA, Porter Goss, reclamaron que se exima de esa obligación a los agentes de inteligencia.

La aprobación de la enmienda depende de la Cámara de Representantes, donde cuenta con el apoyo expreso de tan sólo 57 legisladores, por ahora. De ser aprobada, la norma podría ser vetada por el presidente George W. Bush.

La política aplicada por su administración al tratamientode las personas detenidas en Afganistán e Irak ha sido duramente criticada en Estados Unidos y en el extranjero. Los abusos cometidos contra prisioneros de la cárcel Abu Ghraib, en Bagdad, recibieron una firme condena en el mundo musulmán y hasta de aliados de la Casa Blanca, mientras muchos han pedido más acceso a quienes permanecen detenidos en la base naval estadounidense de Guantánamo en Cuba.

El martes, el secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld, rechazó un pedido de investigadores del área de derechos humanos de la ONU y les negó la oportunidad de reunirse con personas que permanecen detenidas en la prisión de Guantánamo sospechadas de terrorismo.

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