Un problema muy serio en tiempos de guerra
-
Trump volvió a cuestionar a la OTAN tras reunirse con su secretario en la Casa Blanca
-
Irán dispuso rutas alternativas en el estrecho de Ormuz por una posible presencia de minas
Mientras que el reclutamiento en el Nordeste se ha desplomado 30%, el de los estados sureños ha registrado descensos mucho más leves, en torno a 18%. En otros estados rurales del interior, como Kansas o Missouri, el enrolamiento sólo ha caído 14%.
Dicho de otro modo, las fuerzas en Irak provienen de forma cada vez más acentuada de los estados rurales que votaron masivamente a Bush en noviembre. Este proceso se ve impulsado por el cierre de bases militares en los estados demócratas. Se produce, por ejemplo, una « desmilitarización del Nordeste» ( Massachusetts, Nueva York, Pennsylvania y Nueva Jersey), según el analista militar John Pike. «Ser soldado en los estados demócratas va a acabar siendo anormal», dijo a un diario de Pennsylvania.
La división se refleja inevitablemente en el cómputo de muertos en Irak, según ha comprobado el sociólogo de la Universidad de Texas Robert Cushing. El número de soldados muertos que son oriundos de municipios rurales -con menos de 25.000 habitantes- es dos veces mayor que el de los que proceden de ciudades con más de un millón de habitantes.
Los ideólogos republicanos suelen explicar esto por el mayor patriotismo del Sur y el interior -lo que el presidente Bush suele llamar heartland, tierra del corazón-. Pero Cushing cree que es « principalmente una historia de economía».
Los estados rurales del interior y el Sur tienen las poblaciones más pobres de EE.UU. y los últimos recortes de servicios de salud y de prestaciones sociales han sido especialmente duros en estados como Texas. «Los estudios militares demuestran que una economía empobrecida es un buen estímulo para el reclutamiento.»
Y pese a que el Departamento de Defensa insiste en que la clave del alistamiento «no es el dinero, sino el mensaje», los últimos spots publicitarios de reclutamiento -intercalados entre los de cerveza Budweiser y vehículos Hummer durante los partidos de béisbol y baloncesto- hacen hincapié en las mejoras de salario, seguro médico y financiación de estudios que se ofrecen a los reservistas. Son zanahorias eficaces en una economía en la que 30 millones de habitantes carecen de derecho a tener un médico, un número desproporcionado de ellos en el Sur y en el interior.




Dejá tu comentario