27 de febrero 2018 - 00:00

Un revés judicial dejó en vigencia el plan migratorio vetado por Trump

Washington - La Corte Suprema de Estados Unidos asestó ayer un golpe al Gobierno de Donald Trump en la batalla legal por DACA, el programa que protege de la deportación a decenas de miles de jóvenes inmigrantes indocumentados que llegaron de niños al país acompañando a sus padres.

El alto tribunal, con sede en Washington, rechazó por unanimidad de sus miembros revisar con procedimiento rápido el caso de DACA, que es lo que le había pedido la Casa Blanca después de que dos jueces federales bloquearan la cancelación del programa.

En la práctica, esta decisión significa que el sistema continuará vigente más allá del 5 de marzo, la fecha de expiración fijada por las autoridades. Pero no es una decisión definitiva. El proceso deberá ahora pasar por los tribunales de apelaciones, que es lo que la Administración de Trump quería evitar con su inusual petición de procedimiento abreviado, entre otras razones porque considera que la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, una de las competentes, es demasiado progresista. No hay "nada" tan malo como ella, dijo ayer Trump tras conocerse la decisión. "Veremos qué pasa".

DACA fue aprobado por el presidente demócrata Barack Obama en 2012. Llegó a dar permisos temporales de residencia y trabajo a cerca de 800.000 jóvenes conocidos como "dreamers" (soñadores), que son en un 80% mexicanos.

El Gobierno de Trump lo canceló en septiembre bajo el argumento de que Obama se extralimitó en sus poderes presidenciales, asumiendo un tema que le corresponde al Congreso, e instó a los legisladores a aprobar una solución antes del 5 de marzo. En esa fecha comenzarían a expirar los permisos que actualmente tienen algo menos de 700.000 personas y podrían ser deportados a sus países de origen, con los que en muchos casos no tiene ya vínculos.

Pero el bloqueo de la cancelación que hicieron un juez federal de San Francisco en enero y otro de Nueva York este mes dejó esa fecha en papel mojado. Los "dreamers" pueden seguir pidiendo la renovación de sus permisos, que se otorgan por dos años, mientras se resuelven las demandas contra la decisión de Trump. Una de ellas la presentaron en noviembre de forma conjunta varias instituciones y estados federales, entre ellos California. Una de las firmantes es la presidenta de la Universidad de California, Janet Napolitano, que en 2012 puso su firma en el documento que dio vida a DACA como secretaria de Seguridad Nacional de Obama.

La Casa Blanca aseguró ayer a través de un portavoz que el programa beneficia a "inmigrantes ilegales en masa". "Es claramente ilegal", manifestó Raj Shah. Republicanos y demócratas llevan meses de negociaciones en busca de una solución para los "dreamers". El fallo de ayer de la Corte Suprema quita presión para llegar con urgencia a una. Según las encuestas, la mayoría de los estadounidenses está a favor de legalizarlos.

También ayer, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (Usccb) instó a sus fieles a participar en una jornada nacional de llamadas al Congreso para demandar una solución legislativa para los "soñadores".

Agencias DPA y EFE

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