Jerusalén- Tzipi Livni se convertirá en la mujer más influyente de Israel desde Golda Meir. De todas maneras, sus puntos comunes con ésta (1969-1974) son más bien pocos. Mientras la fallecida primera ministra pertenecía al Partido Laborista, Tzipora Livni -su nombre completo-creció en una conocida familia de la derecha sionista.
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Su padre, Eitan Livni, militó dentro del Irgun, organización armada judía que antes de la fundación de Israel en 1948 perpetró atentados contra el Mandato británico de Palestina y la parte árabe. Más tarde fue diputado del derechista Likud, partido al que también perteneció Tzipi hasta que en 2005 se pasó al recién fundado Kadima («Adelante») de su mentor político, Ariel Sharon.
Livni ha conseguido mantener limpia su imagen en medio de los escándalos de gobierno. Cuando una comisión investigadora oficial responsabilizó a Olmert por el fracaso de la pasada guerra del Líbano, la ministra se distanció de él y exigió abiertamente su dimisión. También demandó su renuncia ante las graves acusaciones de corrupción vertidas contra él. Su campaña para la presidencia del Kadima se centró en criticar a quien todavía era su jefe.
Olmert la nombró titular de Exteriores el 18 de enero de 2006, después de subir al poder tras el derrame cerebral de Sharon. Hasta entonces, la carrera de Livni había sido más bien corta. Madre de dos hijos, no incursionó en la política hasta 1999, como diputada. Por ello, quien fue su principal rival en la carrera por la presidencia del partido, el ministro de Transporte, Shaul Mofaz, la acusó en la campaña una y otra vez de no tener experiencia, además de ser poco decidida, desleal y torpe en cuestiones de seguridad.
Livni, como jefa del equipo negociador israelí en las conversaciones de paz con los palestinos, aboga por una solución de dos Estados para el conflicto de Medio Oriente: Israel como hogar de los judíos junto a un Estado para los palestinos.
En un artículo en la revista «Time», la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, la describió como una persona convencida e inteligente, así como una mujer de la paz. Según escribió, ambas discuten libre y abiertamente durante horas, a veces incluso de manera combativa.
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