Venezuela: cedío la oposición ante el fallo de la Corte y separó a diputados
-
León XIV recordó con "particular afecto" al papa Francisco durante el Lunes de Pascua: qué dijo
-
Artemis II explorará la cara oculta de la Luna y perderá contacto con la Tierra por un tiempo
Manifestación chavista en la puerta de la Asamblea Nacional venezolana
La decisión ocurre dos días antes de que venza el plazo para que el presidente Nicolás Maduro presente su informe anual de labores ante el Parlamento. Ya el gobierno había iniciado consultas en el TSJ para saber si podía hacerlo ante el Poder Judicial, si el Legislativo seguía "en desacato".
"Vamos a garantizar que se le escuche con respeto (...) No nos interesa ninguna guerra ni ninguna confrontación", dijo Ramos Allup, un veterano político considerado de los más radicales antichavistas de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Maduro prevé presentar un decreto de emergencia para encarar la grave crisis económica, reflejada en una inflación superior al 200% según cálculos privados y una severa escasez de productos básicos que provoca largas filas en los supermercados.
¿Después de ese decreto de emergencia qué va a pasar? Nada, porque es un modelo fracasado", previó Ramos Allup. El gobierno afirma que la oposición busca imponer un modelo neoliberal.
Para el analista Luis Vicente León, la MUD adoptó una estrategia "pragmática para no paralizarse": "El gobierno tiene la ventaja de su control sobre el TSJ y disposición a usarlo sin barreras. El poder de la Asamblea se construirá desde el desempeño".
Apenas se instaló la Asamblea, Ramos Allup anunció que la MUD buscará en un máximo de seis meses una vía para cambiar al gobierno y aprobará una amnistía para presos políticos y reformas económicas. Indignando a los chavistas, retiró todos los retratos de Hugo Chávez del parlamento.
Sin tres diputados, la MUD perdería temporalmente la mayoría calificada de dos tercios (112 de 167 curules) que ganó en los comicios y le daba amplio poder.
Pero otra controversia se avecina: la coalición opositora asegura que mantiene la mayoría de dos tercios porque debe calcularse sobre 163 escaños (restando los impugnados); mientras que el chavismo sostiene que se lo debe hacer sobre la totalidad de 167.
Nuevamente quien dirima esta y futuras disputas entre Legislativo y Ejecutivo será el poderoso TSJ, 34 de cuyos magistrados -13 titulares y 21 suplentes- nombró la entonces mayoría chavista días antes de entregar el Parlamento.
Más allá de la estrategia oficialista, la MUD tiene también el reto de vencer sus divisiones: el ala radical, encabezada por el encarcelado Leopoldo López, busca sacar a Maduro del poder y el ala moderada, liderada por el excandidato presidencial Henrique Capriles, prioriza la crisis económica.
El politólogo Ricardo Sucre sostiene que el enfrentamiento debe derivar en una relación que, aunque "conflictiva", evite paralizar el país.
En una muestra de acercamiento, Ramos Allup conversó el martes brevemente con la diputada Cilia Flores, esposa de Maduro, y otros legisladores oficialistas, y desde el lunes ha hablado varias veces por teléfono con el vicepresidente, Aristóbulo Istúriz.
Pero la crisis está lejos de ser superada. El presidente ha dicho que la oposición busca derrocarlo con un "golpe parlamentario", mientras que la oposición cree, según Ramos Allup, que "la crisis no es superable con este gobierno".



Dejá tu comentario