Venezuela y Colombia proponen candidatos para secretario general de Unasur
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Alí Rodríguez Araque - María Emma Mejía
Fue secretario general ante la OPEP, presidente de PDVSA (le tocó atajar la huelga de 2002) y canciller (fue promotor del ALBA, Alternativa para las Américas), cargo que trocó por el de embajador en Cuba, luego de sufrir un infarto. Alí regresó a Caracas para ponerse al frente de Hacienda (implementó la devaluación de enero 2010), para pasar inmediatamente después al ministerio de Energía Eléctrica, creado por Chávez para calmar las protestas por los apagones que asolan a Venezuela. Por lo tanto, Alí es a la vez comodín y apaga-incendios (o corto circuitos) para Chávez.
¿Los fans latinoamericanos de Alí? El primero, Marco Aurelio García, quien como él, transitó por las guerrillas en su juventud. Que cuente con el apoyo del brasileño García, asesor especial en asuntos internacionales de Lula (o canciller "sherpa" para Latinoamérica), tiene su valía. Porque Marco Aurelio, cuya candidatura también sonó en algún momento para la Unasur, continuará en la misma función en la próxima presidencia de Dilma Rousseff, aunque con un "upgrade" en estructura, presupuesto y maniobrabilidad. Por lo tanto, sea quien sea nombrado para Itamaraty, Marco Aurelio tendrá la misma o mayor injerencia en los asuntos latinoamericanos.
• Vecinos
El presidente de Uruguay, Pepe Mujica, tampoco le bajaría el pulgar. Cuestión de afinidades: comparte con Alí la militancia guerrillera de la juventud. En cuanto a los países con petrodependencia con Venezuela (en hidrocarburos o en petrodólares), como Bolivia y Ecuador, tampoco habría objeción. ¿Paraguay? El Senado guaraní todavía objeta el ingreso de Venezuela a Mercosur, por lo tanto es difícil que apoye al candidato venezolano para la Secretaría General de Unasur.
En cuanto a Argentina, Rodríguez Araque es un "player" conocido. No sólo por sus cargos ministeriales (algo que lo mantiene en constante conexión con la administración K), sino por ser uno de los interlocutores clásicos de Néstor y sus dos aides de camp en Unasur, Juan Manuel Abal Medina y Rafael Follonier (se lo menciona en sordina a este último también para el cargo de Secretario General, sobre todo porque continua imprimiéndole a la Unasur, las directivas del finado Néstor).
El terceto reemplaza a otras postulaciones que ya se habrían descartado en la cumbre de Unasur de la semana pasada en Guyana, donde los asistentes optaron por brindar un homenaje póstumo a Néstor Kirchner, antes que ponerse a debatir su sucesión. Aunque la premisa, por ahora, es que el postulante sea o ex presidente o ex canciller, se dice que varios de los candidatos fueron "bajados" de la lista para no darle a un país en particular una superposición de cargos en organismos internacionales. Tal sería el caso de Tabaré Vázquez, cuya candidatura se superponía con su paisano Enrique Iglesias, titular del BID, o el de Michelle Bachelet, con su coterráneo José Miguel Insulza, al frente de la OEA.
Por eso, ahora con un terceto de candidaturas más depuradas, Mar del Plata podría ser la plataforma propicia para la elección del próximo secretario general de Unasur




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