Violencia en Francia se traslada ahora a Bélgica

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París (AFP, EFE, LF) - La violencia continuó durante el fin de semana en los suburbios de Francia, mostrando que la crisis todavía no pasó luego de 17 días de protestas de jóvenes de origen extranjero, aunque los incidentes no alcanzaron a la capital francesa como temían las autoridades. Paralelamente, las refriegas se agravaron en Bélgica y Holanda.

Bélgica sufrió en la madrugada de ayer el mayor pico de violencia desde el inicio de los disturbios en barrios marginales franceses, con la detención de unas 50 personas en Bruselas y el incendio de 27 vehículos en al menos cinco ciudades.

Las detenciones de la capital belga se produjeron después de que apareciera un mensaje en un «blog» de Internet que llamaba a una concentración en el centro de la ciudad para «romper y quemar todo», por lo que las autoridades pusieron en marcha un importante despliegue de seguridad. Los arrestos se produjeron sobre todo en el barrio de la Bolsa, donde hubo algunos incidentes, igual que en torno a la estación de Mediodía.

En Holanda, dos automóviles fueron incendiados y otro dañado en la ciudad de Rotterdam, según la agencia holandesa ANP. Un portavoz policial indicó que durante la noche se desplegaron agentes de refuerzo en el barrio de Vreewijk, aunque no se han producido detenciones.

• Incendios

Volviendo a los sucesos en Francia, el incendio de automóviles, que se ha convertido en el termómetro de esta revuelta urbana, volvió a arrojar en la noche del domingo a ayer un saldo inquietante, con 374 vehículos calcinados, aunque la cifra es menor que los 502 quemados en la noche anterior.

Para el director de la Dirección General de la Policía Nacional,
Michel Gaudin, «las cosas deberían normalizarse rápidamente», tras constatar una «gran calma», aunque una treintena de ciudades siguen bajo el toque de queda, cuatro días después de la declaración del estado de emergencia en el país.

Los bomberos por su parte, tuvieron su noche más tranquila en ocho días con 1.160 intervenciones, confirmó el director de defensa y de la seguridad civiles, Christian de Lavernée.

No obstante,
la tensión estaba latente en Lyon ( centroeste), la tercera ciudad del país, donde se prohibió toda concentración después de que el sábado por la tarde decenas de jóvenes se enfrentaran a la policía en el centro de la ciudad.

A pesar del toque de queda para menores impuesto el sábado por la noche en Lyon y sus alrededores, ardieron más de 60 vehículos y un cóctel molotov fue lanzado, sin estallar, contra la gran mezquita de la ciudad.

En la tarde de ayer, dos vehículos fueron incendiados en los suburbios de la ciudad y varios autobuses apedreados.

Estrasburgo (Este) y Toulouse (Sudoeste) también fueron escenario de la violencia en la noche del sábado al domingo. En el Oeste se quemaron 72 vehículos, un número muy inferior a los días precedentes.

La policía procedió a 212 arrestos en la última noche, lo que eleva el saldo de detenidos desde el inicio de los disturbios a 2.652.


En tanto, la periferia de París parecía tranquilizarse, aunque dos policías fueron heridos -uno de ellos tuvo que ser hospitalizado- y 76 vehículos fueron calcinados frente a 86 el viernes.

En cambio, no se señalaron incidentes en la ciudad de París, donde las autoridades prohibieron cualquier concentración hasta ayer a la mañana por miedo a que jóvenes procedentes de los suburbios llegaran a manifestar su ira.

Unos 3.000 policías vigilaban la ciudad y las líneas de trenes regionales o de metro fueron sometidas a una estricta vigilancia.

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