''Zanahorias y garrote para Latinoamérica''
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Obama tiene previsto viajar a Europa y a Afganistán próximamente, pero hizo hincapié en que la estabilidad y prosperidad de América latina será una de sus principales prioridades «cuando sea presidente». Así, al referirse a Raúl Castro y Hugo Chávez, reiteró su idea de que «la diplomacia debería involucrar hablar con nuestros enemigos, no sólo con nuestros amigos».
Sobre Cuba, Obama consideró que la meta siempre será la libertad del pueblo cubano, pero que también es necesario flexibilizar los viajes y las remesas a la isla para que los cubanoamericanos puedan ayudar a sus familias. Eso, a su vez, « envía una señal de que estamos abiertos a un nuevo diálogo», subrayó.
«Creo que tener discusiones diplomáticas directas con Cuba es importante y creo que lo mismo es cierto en el caso de Venezuela», enfatizó.
Aunque destacó que Chávez ha sido «una fuerza destructiva en la región», sobre todo por su apoyo en el pasado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), sus prácticas antidemocráticas y su retórica incendiaria contra Estados Unidos, Obama cree que aún es posible un diálogo con Caracas. Ese diálogo comenzaría, según Obama, con discusiones de bajo nivel para dirimir diferencias y encontrar puntos en común, por ejemplo, la ampliación del comercio y la política energética.
El senador demócrata por Illinois, un estado con alta representación de hispanos, recalcó su deseo de fortalecer la prosperidad en México, «nuestro gran aliado» e influyente socio comercial en la región. «Hay enormes oportunidades para fortalecer nuestra relación bilateral y eso comienza resolviendo el problema de inmigración, que es un asunto de gran contención», acotó Obama, mientras afuera grupos antiinmigrantes protestaban contra su visita.
En su recetario también figura, continuó, «trabajar con México para fomentar su desarrollo económico, para aliviar las presiones económicas que empujan a tanta gente a venir acá y que puedan hacer vida en México».
El presidente Calderón, a su juicio, ha sido «valiente al hacer frente al narcotráfico y su influencia en la policía, pero los mexicanos necesitan más apoyo».
Obama votó a favor de la Iniciativa Mérida para ayudar a México y Centroamérica a combatir el crimen organizado y el tráfico de drogas y armas en la frontera común.
En ese sentido, Obama volvió a criticar a McCain porque presuntamente abandonó la reforma migratoria: «Los dos apoyamos la reforma, pero durante las primarias ( republicanas) John McCain decidió que ya no cree en ella».
«Yo sí he resistido a las presiones políticas», subrayó, al indicar que lleva 20 años trabajando en temas de importancia para los hispanos y que, en comparación, «el récord del senador McCain no llega ni cerca».
La campaña de McCain rechaza haber abandonado la reforma e insiste en que el gobierno primero se tiene que ganar la confianza del público al reforzar la seguridad fronteriza.
Por último, Obama señalóque la lucha de los negros e hispanos «es una sola», pese a lo mucho que se habla de las tensiones entre las dos minorías.



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