Las ventajas del coliving en tiempos de distanciamiento social

Negocios

Aunque la propuesta de los colivings en el mundo varía entre unos y otros, en Latinoamérica prevalecen quienes buscan crear un balance entre independencia y comunidad desde su diseño.

En una primera mirada, el distanciamiento social podría parecer un requisito imposible para los servicios que trabajan con la tendencia instalada del ‘co-sharing’: los espacios de uso compartido. Tal puede ser el caso de los llamados colivings: edificios especialmente construidos y diseñados para albergar, a través de alquileres temporarios, a estudiantes, turistas y viajeros de negocios que se instalan en una ciudad por un período de mediano a largo plazo y que están caracterizados por su propuesta de valor basada en el uso de áreas comunes. Entonces, ¿un edificio diseñado como coliving hoy puede ofrecer todas las garantías necesarias para preservar las premisas del distanciamiento social?.

Como en cualquier edificio con amenities, las áreas comunes son un gran valor para los que eligen este tipo de vivienda, pero no son lo que define la oferta. Aunque la propuesta de los colivings en el mundo varía entre unos y otros, en Latinoamérica prevalecen quienes buscan crear un balance entre independencia y comunidad desde su diseño. Es una vida ‘con comunidad’, que no es lo mismo que una vida ‘en comunidad’.

La propuesta va más allá de eso: tiene que ver con los servicios y el plus que aporta el operador responsable quién - además de ocuparse de los temas operativos - conforma una comunidad de pertenencia y cuida de los residentes que viven, por el período que sea, en el edificio. Para todos, la experiencia buscada es la de ‘llegar a casa, sentirse como en casa’.

El coliving tiene como propósito hacer simple el arribo a una ciudad para quien lo tenga que hacer por el motivo que sea. Esto incluye facilitar los temas más administrativos como las garantías o el hecho de cobrar todo en una única factura, ofrecer unidades totalmente amobladas y equipadas y contar con un building manager in house que organiza la convivencia y las actividades que se proponen dentro del establecimiento.

En el marco de los nuevos parámetros en los que vivimos, ¿qué debe buscar quien tiene una necesidad de alojamiento de mediano o largo plazo? En primer lugar, un operador centralizado que no sólo sea un intermediario para alquilar o hacer la reserva sino que se ocupe del manejo del edificio. Además, una unidad funcional completa (con baño y cocina propios) con al menos entre 25 y 35 m2; un protocolo de seguridad e higiene llevado a cabo por personal que responde a ese operador para garantizar el cumplimiento de las reglas establecidas; baja densidad de personas y rotación de los visitantes del edificio; alta conectividad; una APP a través de la cual se pueda manejar la comunicación con el operador y con el resto de los miembros del edificio; y un equipo humano que pueda hacerse presente en caso de que sea necesario.

Directora de Operaciones Casa Campus

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