29 de abril 2026 - 11:29

Elecciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires: la oposición

Este jueves tenemos por primera vez en años dos listas compitiendo por el control de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Jorge Collazo. Por primera vez en más de dos décadas se presenta una lista alternativa en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. La Bolsa se juega el camino que tomará futuro.

Jorge Collazo. Por primera vez en más de dos décadas se presenta una lista alternativa en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. La Bolsa se juega el camino que tomará futuro.

A Jorge Collazo me lo crucé infinidad de veces en la Bolsa de Comercio, pero mas allá de algún saludo de rigor, nunca antes nos habíamos sentado a hablar, lo que hicimos a solas, en sus oficinas. Hablamos poco más de una hora, como hiciéramos al entrevistar a Adelmo Gabbi y, por razones de claridad y espacio, la entrevista ha sido condensada, también en 17 preguntas.

La lista 1

Periodista: ¿Jorge, qué es la Bolsa?,

Jorge Collazo: La Bolsa, la representante de todo el comercio ante la sociedad. Algunos creen que es solo un rol político, pero es un rol social; es más que político.

P: Antes de seguir una pregunta, vos estás con Gabbi desde el principio…

J.C.: en realidad de antes. Yo fui electo en 1999 cuando asumió Peña, Adelmo en el 2000.

P: Bueno, más aún. Hay la sensación que no hacia falta que presentaras una lista para ser Presidente de la Bolsa. En 2028 Gabbi tiene que tomarse un descanso y si vos te hubieras presentado con el oficialismo, eras uno de los candidatos más fuertes para presidirla. Esperabas un año y listo. Ahora te estas arriesgando…

J.C.: Aquí hay un malentendido, yo no me estoy presentando para ser presidente de la Bolsa. Me encantaría, es un honor, pero lo que estamos buscando es otra cosa. Mirá, en esta elección se cambia un tercio de los consejeros, aún ganando la elección, seríamos una minoría. Dieciséis sobre cuarenta y ocho. Quien elige al Presidente es el Consejo. Hay algo así como una tradición, pero no es obligatorio. Gabbi podría seguir siendo presidente y está todo bien. Acá escoge la mayoría.

P: ¿Entonces?

J.C.: Cuando hicimos la reforma del estatuto en 2018 nos equivocamos. Me incluyo. Buscando garantizar la “probidad” de los socios, decidimos que para asociarte y tener derecho a voto, tenías que ser primero socio adherente durante cinco años y después dejar pasar tres más como vitalicio, antes de poder votar. Ocho años en total. Un chico, que se recibió en la facultad y empieza a trabajar en una oficina, ponéle a los 22 años, y decide ser socio de la Bolsa, recién cuando tiene 30 años puede votar.

P: ¿Es tan así?

J.C.: Sí. Tal vez exista alguno, algún socio de 30 años, pero yo no lo conozco. Cuando mis empleados, los empleados del sistema tienen en promedio menos de 30 años, son toda gente con ideas nuevas, con una preparación distinta y los estamos dejando afuera. Eso hay que cambiarlo.

P: Pero está la Bolsa Joven…

J.C.: Está bien. Pero eso es un parche, no les da derechos, o les da derechos a unos pocos.

P: Cuando empecé mi nota anterior, hablé que venía envejeciendo a la par de…

J.C.: Casi el 45% de los socios somos “baby boomers” (yo estoy al final) y el 43% son de la “generación silenciosa”, los que nacieron entre 1928 y 1945. Apenas el 9% nació después de 1965, los de la generación X. Nuestra lista es la más joven en más de un cuarto de siglo, la edad media está cerca de 55 años.

P: Hablando de la lista ¿te costó armarla?

J.C.: Muchos decían que iba a ser imposible. Al final fue mucho más fácil de lo que cualquiera podía pensar. Hay muchos socios que piensan que tenemos que hacer un cambio en la Bolsa, que tenemos que actualizarla, que vuelva a cumplir sus roles…

P: ¿Cuáles son?

J.C.: Siempre se habla de dos, pero para mí son tres. Primero el que muchos definen de político, pero para mi es mucho más grande, es social. La Bolsa tiene que representar a toda la actividad comercial, no puede ser que haya cámaras como las de criptomonedas, fintech o supermercados, que no estén representadas y tenemos otras como la de los fabricantes de bolsas o los corredores de cambio que hoy en día son actividades menores. Está bien que la Bolsa las incorpore, pero no se pueden excluir a las otras.

Acá hay algo que no se comprende. La Bolsa tiene una ventaja frente a todas estas cámaras que representan intereses particulares. La Bolsa las representa a todas, no a una cosa en particular, las cámaras y asociaciones se pueden callar, pero la Bolsa no porque no tiene ni tiene temor a perder privilegios o sufrir represalias. No hay necesidad de decirle "sí" a todos los gobiernos. La Bolsa tiene que decir: "No, esto no. Esto está errado y nos lleva por el mal camino". La Bolsa tiene que volver a ganarse el respeto de la sociedad.

P: Vuelvo a la lista, la burocracia bursátil les hizo muchas observaciones.

J.C.: Con nosotros trabajaron bien. Teníamos todo perfecto.

P: ¿Con respecto a la pertenencia al CICyP y las obras de bien público que viene haciendo al Bolsa?

J.C.: Todo bien por ahí. Pero perdimos presencia en las universidades. Nuestra lista es la primera que incorpora un rector, el del Museo Social, y sumamos muchísimos académicos de primer nivel. No es la gente que vas a ver en el recinto, ni son los que hace años jugamos a las sillitas musicales en la dirección de la Bolsa, pero es gente, son socios, que quiere hacer un cambio.

Mirá, lo que buscamos es un cambio filosófico, no político. Que la Bolsa vuelva a ponerse a la altura de los tiempos. No importa el oficialismo, ya ganamos. Ganamos por la mera existencia de nuestra lista que refleja que el cambio ya está aquí. El tiempo juega a nuestro favor, si no es hoy será mañana, pero la Bolsa comenzó a cambiar.

P: ¿El segundo objetivo?

J.C.: Con la aparición de ByMA y la perdida de la autorregulación algunos creyeron que la Bolsa debía desinteresarse de lo que pasaba en el mercado, de defender a los inversores y actores del mercado, en especial a los más chicos. Esto está mal.

Primero que nada, la Bolsa tiene una responsabilidad estatutaria, ya que la Cámara de Agentes de Bolsa y la de Inversores forman parte de ella. No olvides, además, que por facultades delegadas, seguimos estando a cargo del control de los balances y la Bolsa está a cargo del Tribunal Arbitral, que lo tienen malamente abandonado. No conozco manera más efectiva, económica y justa de resolver cuestiones legales, de hecho es lo que hacen los yanquis.

Después tiene una responsabilidad práctica, como el mayor accionista de ByMA y a través de ByMA de la Caja de Valores. Por último, y lo que es más importante, tiene una responsabilidad ética, como la madre de nuestro mercado de Capitales, que nunca va a perder.

P: ¿Ejemplos?

J.C.: La semana pasada hubo un bolonqui con la Caja, que tuvo que permanecer abierta el domingo porque muchísimos de las ALyCS más chicas no pudieron liquidar posiciones ni constituir garantías. Esto se veía venir desde que decidieron que las garantías fuesen globales. Es un tema técnico, que la gente no conoce, pero afecta la solidez de todo el sistema. La Bolsa podía y debiera de haber intervenido, pero no lo hizo.

Me dijiste que solo tenés las acciones de ByMA que repartió la Bolsa, y están depositadas en la Caja, así que esto lo sufriste. Acá hubo la decisión de que la Caja de Valores, que durante décadas fue un ejemplo de garantías y buena atención, se volviera una entidad 100% virtual. Esta es la diferencia entre táctica y estrategia, entre un especulador y un inversor. Achicar costos está bien, pero no hay que perder de vista el bosque. Mira lo que le pasó a Esteban Bullrich. Lo mismo te puede pasar con la Caja.

Queremos que la Caja habilite al menos una vez por semana o todos los días a una persona, humana, para que atienda a los socios. A lo mejor así se dan cuenta que tener gente que cuide a la gente, es bueno. Queremos también que los socios accedan de manera gratuita, o al costo, a los servicios de ByMAData. Esto la bolsa lo puede negociar fácilmente y no cuesta nada.

P: ¿Qué otros proyectos tienen para los socios?

J.C.: Iluminar mejor el recinto… eso es un chiste, pero es real. Lamentablemente, y eso es algo sobre lo que podemos hacer muy poco (pero vamos a hacer más), dada la edad promedio de nuestros socios, son muchos los que parten cada año.

Lo que no puede ser es que, como figura en la memoria, apenas hay 15 líneas detallando los servicios que se brindan a los socios y 33 sobre los fallecidos (lo digo con dolor porque se fueron varios amigos). Claramente la Bolsa está en deuda con sus socios. Tenemos que llegar a que haya más de 100 líneas sobre todo lo que le brinda a sus miembros. Si querés te cuento nuestros proyectos, acá los tenés.

P: No gracias, ya los vi.

J.C.: Los socios. Ese es el tercer objetivo que tiene la Bolsa y que se abandonó hace años.

P: Estoy terminando. ¿Qué pasa con los medios?

J.C.: La Bolsa tiene apenas 6.913 seguidores en Twitter, 1.529 en Facebook y 17.034 en Instagram. No existe para los más jóvenes. Mi sobrina Jazmín tiene más de un millón de “followers”.

Acá en un momento se equivocó el camino. La Bolsa que era un centro de información propia y ajena, lo que hoy llaman “contenido”, se concentró únicamente en la figura del presidente. Acá hay que abrir y diversificar. La Fundación, La Bolsa Joven, el Departamento de Cultura, todos tienen que desarrollar sus propios canales y vínculos (y trabajar más), hay que generar una sinergia para volver a posicionarnos en la sociedad y mostrar que la Bolsa no es solo algo que tiene que ver con la política sino con toda la sociedad. Alguna vez hubo un premio para los periodistas (duró poco), bueno, volvamos hacerlo, hagamos que la prensa y los medios vuelvan a la Bolsa, no importa si es de manera física o virtual, pero que vuelvan, porque tenemos mucho para hacer y decir.

P: ¿Qué pasa si pierde la lista que estás encabezando?

J.C.: Ya te dije, ganamos de todas formas, porque lo que buscamos y representamos es un cambio filosófico que se está dando. Seguimos. Si no es este año, será el próximo, pero el cambio no se puede frenar.

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