29 de junio 2024 - 00:00

La promoción del liderazgo femenino es una decisión estratégica para las compañías

A pesar de que se ha avanzado mucho en la inclusión de las mujeres en la vida pública y laboral, todavía son pocas las que acceden a posiciones de liderazgo.

La visión y el liderazgo femeninos son activos fundamentales en las organizaciones contemporáneas.
La visión y el liderazgo femeninos son activos fundamentales en las organizaciones contemporáneas.
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En estos días fue votada Claudia Sheinbaum como presidenta de México, y gran parte de la cobertura destacó que los mexicanos habían elegido a una mujer. Este dato es revelador de una característica del mundo contemporáneo: a pesar de que se ha avanzado mucho en la inclusión de las mujeres en la vida pública y laboral, todavía son pocas las que acceden a posiciones de liderazgo. En efecto, en la academia se utiliza el concepto de “techo de cristal”, que alude a una barrera invisible que dificulta que las mujeres progresen más allá de ciertos niveles jerárquicos.

El liderazgo femenino tiene algunos beneficios importantes para las organizaciones. Según la ONG Catalyst, las compañías con mayor cantidad de mujeres en el directorio tienen una mayor rentabilidad sobre fondos propios; y mayores retornos sobre ventas e inversiones de capital. Asimismo, en McKinsey afirman que hay una correlación positiva entre las empresas que tienen más de un 30% de mujeres en el board y los indicadores de performance.

La investigadora Marie Chisholm-Burns y su equipo indican que estas mejoras están vinculadas con la heterogeneidad de ideas que aportan las mujeres y con las características de liderazgo en las que suelen destacarse por encima de los varones. Las mujeres tienden a tener mayor sensibilidad social; mayor conciencia sobre el contexto social; mayores capacidades para generar participación en las decisiones; y mejor manejo de las expectativas y las recompensas. Mediante el aporte de estas habilidades, la participación de las mujeres puede mejorar la “inteligencia colectiva” de los equipos y organizaciones.

Si bien las mujeres pueden aportar estos importantes beneficios, a las empresas no les ha resultado fácil incorporar mayor liderazgo femenino. Es fundamental tener en cuenta tanto lo que las organizaciones pueden hacer como la manera en que cada mujer puede planificar su carrera para llegar a posiciones jerárquicas.

Empecemos por las políticas de las organizaciones. El Consejo de Coaches de Forbes ha destacado varias acciones efectivas, entre las que destacamos:

  1. Entrevistar mujeres cada vez que se busca una posición de liderazgo;
  2. Promover las historias de éxito, que sirvan tanto para romper con estereotipos como para inspirar a más mujeres;
  3. Identificar a las potenciales líderes, preferentemente cuando son jóvenes, y capacitarlas;
  4. Preparar capacitaciones de liderazgo específicamente pensadas para mujeres, ya que se encuentran con algunos desafíos que los varones no tienen;
  5. Visibilizar los sesgos, ya que existen prejuicios infundados respecto al liderazgo femenino de los cuales no todos los miembros de la organización son conscientes.

También hay algunas recomendaciones para las mujeres que quieran proyectarse a puestos de dirección . La investigadora Eileen Elias destaca estos puntos:

  1. Las mujeres deben saber lo que valen. Al escalar posiciones, deben tener consciencia de que lo hicieron por sus competencias. Conocer qué es lo que las destaca es fundamental para lograr seguridad en los puestos de liderazgo. El autoconocimiento y la seguridad son virtudes para todas las personas, pero en el caso de las mujeres en puestos jerárquicos cobran más relevancia por el hecho de que deban navegar en lo que es percibido como un “mundo de hombres”.
  2. Crear y cultivar una red. Tener contactos, amistades y aliados es fundamental para obtener buenos consejos y apoyo. Conseguir el éxito sin esta red es difícil y muchos hombres lo hacen con naturalidad en sus actividades sociales. Las mujeres tienen que ser activas y estratégicas en su desarrollo.
  3. Conseguir mentores: muchos aspectos de la toma de decisiones se aprenden vivencialmente. Tener una guía para las decisiones relevantes es fundamental, y por lo tanto hay que conseguirlo.
  4. Conocer las reglas no escritas: algunos criterios sobre liderazgo responden más a costumbres arraigadas de los hombres que a cuestiones racionales. Por ejemplo, en muchos entornos se espera que los directores hablen con volumen alto, claridad y especificidad. Detectar estas reglas es fundamental para obtener el respeto de los pares.

La visión y el liderazgo femeninos son activos fundamentales en las organizaciones contemporáneas. Un trabajo más inteligente para insertar a las mujeres en posiciones directivas pone a las compañías en una situación de ganar-ganar: en primer lugar, porque cumple con la necesidad imperiosa de mejorar la equidad en el trabajo; y segundo, porque al incorporar los talentos propios de las mujeres adquieren una ventaja competitiva.

Director Asociado de Glue Executive Search

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