Alguien va a pagar la personería a la CTA
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A ello se debe sumar que los sindicatos, en los últimos años, se ven en muchas ocasiones acosados por organizaciones y/ o movimientos y/o grupos informales que los obligan a adoptar sus mismos medios e instrumentos de lucha para evitar ser desplazados en el logro de sus objetivos. No se puede dejar de lado el papel que las propias empresas tienen en el tema debido a que no en todos los casos el nuevo escenario de las relaciones laborales ha encontrado respuestas rápidas, flexibles y definitivas que les permitan atender con eficacia el conflicto con las diferentes características que se presentan en la actualidad.
No existe ninguna duda que el nuevo escenario de la conflictividad laboral que se presenta en la actualidad exige una presencia activa y directa de los responsables del área de recursos humanos en la atención de los reclamos de sus trabajadores, como tarea preventiva del conflicto. Todos estos temas pueden verse aumentados, aun sin poder dimensionar el efecto, si el gobierno decide otorgar la personería gremial a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) porque, dejando de lado el encuadre legal de la decisión en relación con la aplicación de la ley sindical vigente (Ley 23.551) que puede ser materia de otra discusión, las posibilidades de incrementarse la conflictividad no deben descartarse. Este posible aumento del conflicto no surgirá por la presencia «legal» de la CTA, cuya actuación ya ha sido reconocida políticamente en diversos fueros, sino en la «utilización» de esa personería gremial por las organizaciones que la integran para abrir nuevos frentes de lucha sindical que, como los anteriores, repercutirán en la marcha de las empresas.



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