Blanqueo en la construcción, ¿y del resto de la economía?

Opiniones

La AFIP podrá, a través de la reglamentación de la ley de beneficios impositivos, ampliar el blanqueo al resto de la economía, asimilándolo a lo que fue el último y exitoso blanqueo de Argentina, allá por 2016.

El pasado 12 de marzo, se convirtió en ley el Régimen de Incentivo a la Construcción para promover el desarrollo o inversión en proyectos inmobiliarios realizados en el territorio de la República Argentina.

En el primer título de la ley se establecen beneficios impositivos para quienes inviertan capitales declarados en proyectos inmobiliarios del país. Pero el beneficio más destacado de esta ley se encuentra en el Título 2 de la normativa, el cual crea un “Blanqueo” de capitales en moneda nacional y/o extranjera siempre que se destinen a inversiones en proyectos inmobiliarios del país.

En principio, estaríamos hablando de un blanqueo al que sólo podrían acceder aquellas personas que tengan dinero sin declarar y estén interesados en invertir esos fondos en proyectos inmobiliarios del territorio nacional. La sorpresa de la normativa se da casi al final de la misma, más precisamente en el inciso b) del artículo 24, donde se faculta al Poder Ejecutivo nacional para ampliar los rubros y/o actividades en virtud de las distintas modalidades que se adopten para el desarrollo de proyectos inmobiliarios. Esto quiere decir que AFIP podrá, a través de la reglamentación de esta ley, ampliar el blanqueo al resto de la economía, asimilándolo a lo que fue el último y exitoso blanqueo de Argentina, allá por 2016.

Lo que nos preguntamos es… Argentina ¿Necesita un nuevo blanqueo?

Y la respuesta es SI, ya que con una economía informal superior al 40% y una presión tributaria record a nivel mundial, necesitamos un nuevo blanqueo. Pero para que el blanqueo vuelva a tener el éxito esperado, primero se deben aclarar las reglas del juego, principalmente en los siguientes 3 aspectos:

1) Seguridad jurídica: Cualquier persona que tenga dinero para blanquear, lo primero que va a analizar antes de tomar una decisión es la seguridad jurídica que le ofrece el país para exteriorizar sus fondos. Actualmente la seguridad jurídica en Argentina esta olvidada y bastardeada, principalmente, por los constantes cambios que se aplican en materia tributaria (aumento de impuestos, creación de nuevos impuestos, cambio de criterios, etc).

2) Presión Fiscal RECORD: La segunda pregunta que se hace una persona para tomar la decisión de blanquear capitales o no, es si esos capitales blanqueados, luego le van a generar un alto costo impositivo que no va a poder soportar y tendrá que desprenderse de esos bienes para pagar los tributos.

Mientras que la presión fiscal continúe en los valores actuales, seguirá existiendo la evasión, ya que el que está en la informalidad tiene un alto premio por cada peso no declarado. En este sentido, pensar un que alguien va a querer blanquear con estos costos, parece impensado.

3) Plan económico del gobierno: La última pregunta que se debe responder es cuál es el plan económico general del gobierno. Se deben definir las cuestiones macro de la economía Argentina presentes y futuras. Por ejemplo, ¿Qué pasará con el cepo?, ¿Cómo serán los acuerdos con el FMI? ¿Cuáles van a ser los proyectos para incentivar la producción nacional? ¿Cuál es el plan para reducir la inflación? ¿Se dará la reforma tributaria y laboral integral?, Etc.

Si bien Argentina necesita de un nuevo blanqueo para formalizar su economía y generar nuevas arcas para el estado, primero se deben solucionar las cuestiones de fondo, que permitan brindar la seguridad y confianza necesaria para cualquier inversor/ciudadano que quiera blanquear sus fondos, si esto no ocurre toda medida de incentivo al blanqueo de capitales no tendrá el éxito esperado y quedará como una mera Ley más entre tantos “parches” que se vienen anunciando en los últimos años.

(*) Contador Público Nacional.

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