23 de septiembre 2023 - 00:00

Bonos corporativos: ¿el safe haven argentino en 2023?

El optimismo del mercado respecto a la deuda de las empresas es la otra cara del pesimismo que pesa sobre los bonos soberanos. Pero las elecciones introducen volatilidad e incertidumbre. Momento de reducir la exposición a activos de riesgo, incluyendo algunos bonos corporativos.

Para el mundo inversor, los argentinos somos “professional defaulters” (defaulteadores profesionales). Por el contrario, las compañías que son emisoras de deuda internacional tuvieron mucha disciplina al momento de cumplir sus compromisos.

Para el mundo inversor, los argentinos somos “professional defaulters” (defaulteadores profesionales). Por el contrario, las compañías que son emisoras de deuda internacional tuvieron mucha disciplina al momento de cumplir sus compromisos.

Mariano Fuchila/ BYMA Data.

Los bonos corporativos están en sus precios más altos, luego de experimentar un rally este año. El mercado sigue mostrándose muy optimista.

El optimismo de la deuda de las empresas es la otra cara del pesimismo que pesa sobre los bonos soberanos. Durante todo este tiempo, los bonos corporativos actuaron como un refugio de valor y como herramienta de dolarización de individuos, empresas y fondos de inversión.

Argentina es el único país de Latinoamérica donde el mercado percibe a los bonos corporativos como más seguros que los bonos soberanos. En el resto de los países es al revés, y esa percepción tiene una razón de ser, con argumentos muy sólidos.

Para el mundo inversor, los argentinos somos “professional defaulters” (defaulteadores profesionales). Por el contrario, las compañías que son emisoras de deuda internacional tuvieron mucha disciplina al momento de cumplir sus compromisos, y de esta manera, mantuvieron su reputación frente a la comunidad de inversores. Esa reputación se paga con acceso al financiamiento y a mejores tasas.

Elecciones: momento de incertidumbre

Hasta aquí, lo que pudo llevar al mercado a poner un techo a los bonos corporativos en este contexto. De ahora en adelante, creemos que, de cara a las elecciones generales de octubre, podría haber momentos de gran incertidumbre y volatilidad.

En ese caso, la mejor estrategia es reducir la exposición a activos de riesgo, incluyendo algunos bonos corporativos. Los mejores activos para estar posicionados y afrontar la volatilidad esperada son compañías con negocios sólidos, flujos de caja estables y flujos de caja dolarizados con bajos costos de explotación.

En esa línea, recomendamos a nuestros clientes comprar el bono de Aeropuertos Argentina 2000 AEROAR 31, con vencimiento en 2031, ya que consideramos que la empresa tiene flujos de caja muy estables, con una cuenta de reserva offshore.

Por otro lado, sugerimos comprar deuda con vencimiento en 2027 de la empresa de energías renovables Genneia (GENNEIA 27), teniendo en cuenta la estabilidad de los flujos de caja de la firma (largo plazo, vinculado al dólar, a precio fijo), el apoyo de los organismos multilaterales y la cartera garantizada por los PPA (Power Purchase Agreement).

Por último, recomendamos también los bonos de YPF que maduran en 2026 (YPFDAR 26). En ese caso, consideramos que el título tiene una garantía que se nutre de los flujos de caja de YPF AGRO.

En suma, creemos que el escenario de cara a las elecciones es binario. Por ende, lo mejor es hacer primar la cautela antes de invertir.

Para los inversores de perfil conservador, teniendo en cuenta el precio actual de los bonos corporativos, seleccionamos los activos puntuales de Aeropuertos Argentina 2000, Genneia e YPF porque confiamos no solo en los negocios de las compañías, sino también en la capacidad de éstas de pagar sus deudas.

Sales Trader de Adcap Grupo Financiero

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