La caída de Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión más grande de Estados Unidos, genera consecuencias significativas para el sistema financiero global. Pero también tiene consecuencias muy importantes para los inversores y contrapartes de dicha institución, que incluyen a bancos centrales de distintos países así como bancos públicos nacionales, bancos comerciales y de inversión, fondos de inversión, personas físicas de altos patrimonios y empresas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A continuación, consecuencias legales de la caída de Lehman.
Accionistas: se trata de inversores que tengan acciones de Lehman. En este caso, son los últimos beneficiarios de los activos remanentes que puedan permanecer luego de pagar todas las acreencias. La probabilidad de recupero está relacionada con la determinación y repago de los pasivos y del valor de los activos. En la actualidad el mercado les asigna una probabilidad de recupero virtualmente-
Tenedores de títulos de deuda: estos inversores son acreedores formales de Lehman y por lo tanto tienen derecho a recuperar el monto nominal y los intereses adeudados bajo los distintos instrumentos emitidos por el banco. Se calcula que los bonos en circulación alcanzan un monto de u$s 155.000 millones, es decir, aproximadamente la deuda pública argentina. Salvo aquellos títulos de deuda que tengan una garantía específica, como pueden ser hipotecas, prendas o cesiones de activos en garantía, estos instrumentos tienen un carácter no privilegiado y por lo tanto están sólo un escalón por arriba de los accionistas en la prelación de los recuperos. El mercado les asigna entre 50% y 60% de probabilidad de recupero por cada 100 dólares de valor nominal.
Acreedores bancarios de inversión: están en una misma condición que los anteriores. Sólo difieren en virtud del tipo de instrumento financiero: en lugar de tener títulos de deuda disponen de contratos de préstamo bancario, que pueden ser bilaterales o sindicados.
Brokerage investment accounts: en este caso se trata de inversores que tienen cuentas de brokerage (brokerdealer), es decir, cuentas para operar en títulos valores y otros instrumentos financieros. La normativa aplicable dispone que las casas de Bolsa deben segregar o separar los patrimonios de sus clientes de aquellos que son propios de la entidad bursátil. Por lo tanto, los clientes de Lehman que tengan este tipo de cuentas bursátiles deberían contar con la protección legal mencionada, aunque llevara un tiempo considerable la separación efectiva de los distintos activos. Sujeta a la efectiva conclusión del procedimiento de segregación, la probabilidad de recupero estará relacionada con el valor de los activos en los cuales se habrían invertido los fondos. Si, por ejemplo, se hubiera invertido en títulos emitidos o colocados por Lehman, la probabilidad de recupero dependerá de lo dicho anteriormente.
Bank accounts: se trata de inversores con cuentas bancarias en esta institución. En este caso se aplican seguros de depósitos bancarios administrados por el gobierno federal de Estados Unidos. Por ello, los mismos deberían estar garantizados. Además, cuentan con privilegios frente a los demás inversores financieros. Por eso tendrán una probabilidad alta de recupero de sus inversiones.
Offshore funds: son vehículos especiales auspiciados por Lehman y usualmente con jurisdicción en paraísos fiscales, como Islas Caimán, Islas Vírgenes y Bermuda. Jurídicamente son entidades separadas de Lehman y usualmente los inversores son los propios accionistas. Por ello no deberían consolidarse con los activos y pasivos de Lehman. Pero seguramente sí estarán afectados en razón de que usualmente los activos de este tipo de fondos consisten en instrumentos generados por el sponsor, en este caso Lehman.
Managed accounts: son cuentas abiertas a nombre de los inversores pero administradas por un asesor de inversiones (investment manager) especializadoy que tiene discrecionalidadpara efectuar operaciones.-Lehman tenía este tipo de cuentas. El principio legal es que el titular es el inversor y no el asesor. Por lo tanto, deberían poder segregarse los activos y pasivos y aplicarse reglas similares a las brokerage accounts.
Contratos de pase, futuros y opciones: aquí la situación es totalmente distinta. En este caso se trata de operaciones entre contrapartes. En el caso de los pases activos, un inversor le vende títulos a una contraparte, quien tiene la obligación de revenderlos en el futuro, lo cual requiere que los compre en el mercado y los transfiera a la contraparte. Los futuros implican el cumplimiento de obligaciones mutuas para ambas partes en plazos hacia adelante y las opciones el derecho de una de las partes de comprar o vender un instrumento financiero a la otra a cambio del pago de una prima.
Dejá tu comentario