"Gobiernos viven escuchando quejas de los empresarios"
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Ambito Financiero durante un «coffe break» en el Sheraton Pilar. Veamos:
Periodista: En la reunión del miércoles por la noche, ¿hubo un clima de cordialidad o de desconfianza mutua?
Carlos Mariani Bittencourt: ¡De absoluta cordialidad! Sin dudas, estas reuniones son un paso más hacia un mayor entendimiento de las condiciones de ambas economías. Las autoridades viven escuchando quejas de los empresarios, y estos encuentros nos dan una percepción distinta del otro.
P.: Pero desde afuera se tiene la percepción de que ustedes quieren hablar sólo de la «agenda positiva» (jointventures, acuerdos para ir juntos a Europa, etc.), pero no de los problemas concretos (lavarropas, zapatos, ropa)...
C.M.B.: No necesariamente. Es posible hablar de la «agenda positiva», pero también de los temas concretos.Ahora, si usted me pregunta si anoche se logró algún acuerdo concreto sobre un tema concreto, le digo que no. Pero seguiremos conversando en la próxima reunión.
P.: ¿Cuándo será esa reunión?
C.M.B.:A mediados de diciembre, en Belo Horizonte. Mire: está todo a pedir de boca para lograr acuerdos porque la situación es excepcional: las dos economías están creciendo.
P.: ¿Cómo se compadecen estos «objetivos comunes» con la declaración del presidente Lula en el sentido de que el real debe estar al menos a 2,90/3,10 contra el dólar?
C.M.B.: ¿Eso dijo el presidente? No sabía... Recuerdo que Fernando Henrique Cardoso decía que lo último de lo que debe hablar un presidente es del tipo de cambio ( risas). Creo que no es tan así; el presidente tiene asesores en todos los temas, los escucha y expresa su opinión, pero creo que se trata de un tema más académico que otra cosa. O sea, si se le pregunta a un presidente cuál sería el tipo de cambio ideal, probablemente dará una respuesta que deberá ser considerada como teórica.
P.: A los empresarios argentinos no les gustó que Brasil concediera el estatus de «economía de libre mercado» a China sin consultar a Buenos Aires...
C.M.B.: ¡A nosotros nos pasó lo mismo! El gobierno no consultó a los empresarios, y hubo declaraciones durísimas de nuestra parte por no haber tenido participación en los acuerdos. Sabemos, sin embargo, de las fuertes presiones del gobierno chino para lograr esa declaración. Todavía es temprano para evaluar qué consecuencias pueden tener esos acuerdos.
P.: ¿Se habló de China en el encuentro en la Cancillería?
C.M.B.: Para nada; tenemos demasiadas cuestiones entre nosotros como para ocuparnos de un tercero.
P.: Se percibe que, de todos modos, la permeabilidad de la economía brasileña a los productos chinos no será igual que la argentina: se sabe que los empresarios y consumidores de su país son bastante reacios a comprar importados.
C.M.B.: No se crea: en noviembre, por primera vez en mucho tiempo, la balanza comercial dará negativa, producto sin dudas del tipo de cambio alto.Y a los chinos les compraremos materias primas y componentes para exportar manufacturados. Pero acá lo importante es que los empresarios, argentinos y brasileños, invirtamos en incrementar la capacidad instalada que en muchos casos ya está trabajando al tope, para buscar nuevos mercados juntos.
P.: O sea que ustedes todavía creen en el Mercosur...
C.M.B.: ¡Los problemas del Mercosur se arreglan con más Mercosur! ¡Hay que derribar, por ejemplo, las barreras aduaneras que hacen que los camiones queden varados en las fronteras días enteros, con pérdidas de mercadería, tiempo y costo de fletes!Y el BNDeS (el Banco de Desarrollo brasileño) podría financiar proyectos de empresas argentinas.
Entrevista de S. D.




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