"La Fundición" que lleva su nombre y apellido

Opiniones

Mauricio Macri redujo el presupuesto de educación en 35%. Además, en su gobierno la valuación de las empresas cayó un 50% en dólares.

“El daño causado sobre los alumnos es imperdonable y tal vez irreparable”, señaló Mauricio Macri, quien durante su mandato redujo el presupuesto de educación en 35% -la reducción de los fondos se produjo mediante dos procesos: la decisión política de ajustar el gasto público y la reducción del PBI-, y terminó con menos escuelas que las que tomó, sin cumplir con la promesa de la creación de 3.000 jardines de infantes -solo hizo comparativamente un 20%-, la pobreza cero, los trabajadores que no pagarían mas impuesto a las ganancias y tantas otras falsedades.

Lo que pudiera ser un daño irreparable es el desastre en que dejó el país “La Fundición”, aunque probablemente los grandes industriales perdonen tanto cinismo al escucharle dar cátedra de educación, al rústico inculto personaje que redujo la valuación de las empresas, 50% en dólares.

No comprenderemos adecuadamente las causas de los problemas económicos actuales sin hacer un análisis de los cambios producidos entre 2015-2019, que han jugado un papel sobresaliente, sobre todo en las pérdidas ocasionadas a la industria. Un nuevo intento de la restauración conservadora se instaló en el país en el 60 aniversario de la “revolución libertadora”. Es un hecho significativo que coincida tanto apellido y descendiente de “funcionario prócer” de 1955-1962, 1966-1973, 1976-1983, en forma consistente con los resultados obtenidos.

La política económica de Juntos por el Cambio produjo una recesión solo comparable a la de los peores años de la crisis 1999-2001. Las rebajas de las retenciones desde comienzos de 2016 desfinanciaron al Estado siendo perfeccionadas con un aumento del gasto exorbitante que requirió exuberante financiación durante los primeros dos años. A partir de 2018 se incluyeron un sinnúmero de devaluaciones del peso, una fuerte restricción de la oferta monetaria y la reducción del gasto público, generando el insólito resultado de disparar en lugar de contener el nivel de inflación. La recaudación tributaria cayó como consecuencia de la recesión 2016,2018 y 2019, e incluyendo los intereses pactados por un financiamiento extravagante, dispararon el déficit fiscal y cuasi fiscal, en lugar de equilibrarlo. La consecuencia fue el default -reperfilamiento-.

Prácticamente no existen precedentes en un periodo presidencial -desde la vuelta a la democracia- en que se haya alcanzado un nivel de desorganización económica de tal magnitud. Por enésima vez en 60 años la misma estrategia -aunque tácticamente desordenada y trastornada- pretendió desarticular definitivamente al movimiento obrero -no solo metiendo presos e intentando enterrar emblemáticos delegados gremiales- reinstalando los mecanismos de poder economico financiero y la distribución del ingreso vigentes antes de la existencia del peronismo. Quebrar la industria como desde 1976 (sin industria no hay sindicatos) asentar la economía nuevamente en el sector agropecuario exportador, los organismos multilaterales de crédito, y el sistema financiero internacional, sumada a la mayor especulación financiera de todos los tiempos -las LEBACS y las LELIQS-. Los resultados fueron calamitosos. El PBI y el PBI per cápita cayeron 5% y 11% acumulado respectivamente, regresando el PBI deflactado en dólares a los niveles de 1999, es decir, 20 años de retroceso. En 2019 se estimaba que la capacidad productiva estaba inutilizada en alrededor del 50%, y el desempleo se ubicaba alrededor del 10%. La fuerte contracción de la demanda, mas la devaluación y la restricción del crédito externo e interno, colocaron a gran número de empresas en una situación insufrible.

Panorama empresarial 2016-2019

La insipiente recuperación de la actividad industrial de los últimos meses no sería importante si omitiésemos que en julio de 2016 Massalin Particulares cerró su fábrica en Tucumán, en septiembre del mismo año Yovilar cerró la planta productora de aceitunas en La Rioja. En noviembre cerró la textil Guilford en Comodoro Rivadavia, produciendo 200 despidos. En enero de 2017 Alpargatas decidió cerrar su fábrica de Florencio Varela. En los siguientes dos años y medio se deshizo de ocho de sus nueve plantas, pasando de tener casi 4.000 empleados a solo 700. También en enero de 2017 Banghó cerró su fábrica de computadoras de Vicente López, la que se había inaugurado en 2011. La empresa pasó de 1.000 empleados a 400. Ese mismo mes cerró Cerámica San Lorenzo en San Luis. En febrero de 2017 Pampero cerró su planta textil en Chaco. La Serenísima cesó su planta en Rufino. Puma clausuró su planta en Sanagasta. En marzo Atanor finalizó la actividad de sus plantas de Baradero y Munro. En abril la quesera Magnasco en Santa Fe. En febrero de 2017 Pampero cerró su planta textil en Chaco. En julio de 2017 cerró la fábrica de fideos Manera, de Bahía Blanca, que llevaba 90 años de producción. En agosto finiquitó la autopartista Plascar, de Córdoba, despidiendo a sus 250 trabajadores. En septiembre de 2017 el grupo multinacional Aliaxis se fue de la Argentina cesando su fábrica de tubos de plástico Nicoll Eterplast, que se encontraba en La Tablada y empleaba a casi 200 operarios. Ese mismo mes Adidas efectuó 124 despidos en su planta de Esteban Echeverría. En octubre de 2017 cerró la textil Rolmen. En noviembre la química alemana Lanxess acabó con su planta en Zárate. La Serenísima su planta de Las Varillas (Córdoba). En enero de 2018 cerraron la planta de Ilolay en Santa Fe. La fábrica de plásticos Bopp en Campana. En febrero de 2018 BGH cerró su planta de Tucumán y Dulcor su planta aceitunera en Catamarca. Ese mismo mes cerró la histórica fábrica de medias Ciudadela, que funcionaba desde 1949. El gobierno nacional cerró Fanazul, la planta de Fabricaciones Militares en Azul. En marzo de 2018 la química Room and Haas, de la estadounidense The Dow Chemical Company cerró su planta en Zárate. En Catamarca clausuraba la tradicional fábrica Barbero, con más de tres décadas de historia.

En abril de 2018 Carrefour inició un proceso que derivó en el fin de varias sucursales y cientos de despidos en los siguientes meses. También en abril cerró la fábrica de electrodomésticos Mabe, en Haedo, dejando caso 200 trabajadores en la calle. En mayo de 2018 Mirgor cerró una de sus fábricas de celulares en Tierra del Fuego, mientras que

San Luis Cannon Puntana despidió a 100 de sus 130 empleados. En junio cerró la panificadora Maitén, de Chacabuco, proveedora de Don Satur. En julio de 2018 cerró la fábrica de plásticos Chemton en Moreno. En agosto la planta de Adidas en Esteban Echeverría, donde sólo quedaban 47 obreros de los 600 que tenía en 2016. También en agosto, el gobierno nacional despidió a 101 trabajadores de las fábricas militares de Córdoba.

En septiembre de 2018 Freddo cerró su fábrica de helados para “reconvertir el negocio”. En octubre Renault cerró Metalúrgica Tandil y despidió a más de 100 empleados, y

Canale cerró su planta en Llavallol, que tiempo después sería reabierta por sus trabajadores como cooperativa. En noviembre de 2018 Acindar cerró su planta en Rosario, despidiendo a todos los trabajadores que quedaban. La brasileña Paquetá cerró su planta en Chivilcoy, donde fabricaba Adidas y trabajaban casi 400 personas. Eyelit cerró su planta en Catamarca y Sancor en Bahía Blanca. En abril de 2019 cerraron la planta de biodiesel de Viluco, en Santiago del Estero, la fábrica de envases de plástico Consevik, en el Parque Industrial Pilar, y la textil Alter Saic, en Chubut. Otros 400 despidos en total. En mayo de 2019 Arcor-que perdió por primera vez en casi un siglo-cerró una de las plantas de La Campagnola en Mendoza. La italiana Brembo cerró su fábrica de frenos en Barracas. Brembo a su vez le proveía a Ford para el Focus, que dejó de producirse en la planta de Pacheco. Otros 300 despidos. En junio de 2019 el fabricante de motos Zanella cerró su planta en Mar del Plata. Puma cerró su planta en Chilecito, y en Catamarca cerró la planta de Finpak, que producía termotanques para la marca Rheem. Estas son sólo 50 de las empresas que se fueron o cerraron sus puertas durante el periodo de gobierno anterior, sin mencionar la infinidad de suspensiones, vacaciones adelantadas, reducciones de turno y otras formas de ajuste. Y la pandemia del Covid-19 llegaría después... (Fuente de empresas y fechas: JavierProfeRomero/posts Facebook)

La industria inicia la recuperación

La industria creció 4m5% interanual y alcanzó el mayor nivel de utilización de la capacidad instalada en dos años (INDEC). Esto expresa que no solo recuperó lo malogrado por la pandemia, sino que recomenzó a maniobrar por arriba de los niveles pre-Covid, como anticipamos ocho semanas atrás, desde esta columna. Si bien son pequeños los progresos, el panorama es un bálsamo en medio de una tormenta que suma tres años y dos pandemias. La recuperación viene dando señales también en el empleo formal industrial. En octubre, hubo 4.500 puestos de trabajo más en las manufacturas que en febrero. La industria además creó empleo por quinto mes consecutivo, algo que no se daba desde 2015, con el Gobierno del FdT. De 771 ramas analizadas en base a información de AFIP, (el 69%) mejoraron su desempeño interanual entre octubre y noviembre. Los primeros datos de diciembre parecen mostrar una continuidad de la recuperación (Centro de Estudios para la Producción, Ministerio de Desarrollo Productivo).

La experiencia revela que la concentración del poder economico en los grupos y funcionarios tradicionales, las empresas extranjeras, los oligopolios que ahora mismo están saboteando los precios, los grandes propietarios territoriales y los beneficiarios de la bicicleta financiera, vinculados a los intereses dominantes, no constituyen un liderazgo idóneo para negociar la formación de un aparato productivo tendiente al desarrollo, en una sociedad que no se somete al atraso, la pobreza y la indigencia de un país chico que solo responda a las expectativas del 0,2% de la población.

Profesor de Posgrado UBA. Máster en Política Económica Internacional, Doctor en Ciencia Política, autor de 6 libros. @PabloTigani.

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