7 de julio 2021 - 00:00

Mercosur bajo amenaza: alguien atrasa

El Mercosur está bajo amenaza de dilución. Crece la presión de Brasil y Uruguay. Propuestas que atrasan, podrían ser tanto por una lectura errónea sobre la realidad como por cierta ceguera ideológica.

MERCOSUR

El Mercosur está bajo amenaza de dilución. Por una parte, la presión del gobierno brasileño por reducir el Arancel Externo Común de manera unilateral y, por otra, la presión de Uruguay por soltarse las manos de la necesidad de negociar acuerdos de liberalización comercial en forma conjunta con sus socios, son la causa de cruces destemplados y escenario de las disputas entre socios, principalmente con el gobierno argentino.

Es claro que atrás de cada una de las posiciones hay una visión del mundo, una postura ideológica y un diagnóstico de la realidad.

En el caso de Brasil el diagnóstico, simplificando los argumentos, lo define bien el Ministro Paulo Guedes: la culpa del estancamiento de Brasil lo tiene su cierre al mundo y el cierre existe para defender la industria y la industria es ineficiente producto de la protección. Conclusión: abramos la economía, especialicémonos en lo que somos eficientes, la industria se ajustará y la globalización hará el resto, permitiendo que Brasil retome la senda del crecimiento

Frente a este diagnóstico es conveniente leer el artículo que publicó Gary Gerstle en The Guardian y que fue reproducido por El diario de España el 29/6 titulado “La era neoliberal está terminando en Estados Unidos. ¿Y ahora qué?” donde el Profesor de Historia Americana de Cambridge, adelanta algunos puntos de su libro en redacción, The Rise & Fall of America's Neoliberal Order, 1970-2020.

En pocas palabras plantea que el neoliberalismo en Estados Unidos, que abarcó tanto a republicanos como a demócratas, está terminado. Y terminó porque no produjo lo prometido: beneficios para todos. El riesgo, señala, es que esta caída puede llevarse puesta a la Democracia liberal tal como la conocemos. En su larga exposición indica que los vientos que empezaron a cambiar con Donald Trump no se acabaron con él, sino que continúan, con muchos matices, con Joe Biden. Sólo que de una versión de derecha nacionalista y xenófoba se pasó a una orientación más progresista y verde, recuperando en cierta medida una visión Rooseveltiana de la política americana.

Este diagnóstico no es menor, sobre todo si lo ponemos en contexto. En efecto, si, por una parte, tenemos en cuenta la orientación ambientalista europea con el Pacto Verde Europeo, la aplicación de Impuestos al Carbono en frontera, la huella de carbono de los productos y los recursos destinados a descarbonizar la economía, vemos donde se establece un eje. Una lectura amable, aplaudiría por el compromiso con el medio ambiente global y otra, vería la generación de ventajas competitivas restringiendo el acceso a mercado aprovechando los compromisos globales.

Por otra, los mensajes de China en el centenario de la fundación del Partido Comunista y su mensaje "¡El tiempo en el que el pueblo chino podía ser pisoteado, en el que sufría y era oprimido ha terminado para siempre!". Parece más de una potencia emergente que quiere disputar el liderazgo, que la China que hasta ahora silenciosamente venía creciendo y tratando de ser amable con todo el mundo.

Si estas lecturas son correctas, la impresión es que la propuesta de Brasil sobre el Mercosur atrasa. Y esto podría ser tanto por una lectura errónea sobre la realidad como por cierta ceguera ideológica

Está claro que al Mercosur y los países que lo integran no les ha ido bien, como a casi todos los países de la región y esto genera frustración y preocupación. La globalización no dio los resultados esperados ni para los que adhirieron fervientemente ni para los que lo hicieron reticentemente. Por lo que queda por delante es mucho más complejo; no existen recetas mágicas, el entorno es mucho más inestable e incierto, y la manera de transitarlo es encontrar un camino propio que no esté anclado ni en las visiones autárquicas de los 60´s de ni en las globalizantes de los 80´s/90´s. Pero ese camino está balizado por el fin del neoliberalismo tal como lo conocimos, la dominancia de la agenda verde y la desaparición del mundo unipolar. Al contrario de lo que decía Fukuyama allá por los 90´s, la historia continúa.

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