Radical K defiende a Cobos
El debate por las retenciones está forzando a los políticos a fijar posiciones. Es el caso de Horacio Quiroga, un radical K que salió en defensa del vicepresidente Julio Cobos. El actual subsecretario de la Cancillería criticó por radio «La Red» al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, por las declaraciones contra el político mendocino.
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
Horacio Quiroga
P.: ¿Cuánto cree que incide esta parafernalia verbal contra Cobos? No sólo de Alberto Fernández sino también de Néstor Kirchner... ¿Puede llegar a la ruptura de la Concertación UCR-PJ?
H.Q.: En definitiva lo que nosotros hemos hecho es fijar posiciones a los efectos de que la Concertación funcione como un instrumento de gobierno. Creo que hasta ahora no ha funcionado como tal. Obviamente, trato de verlo en perspectiva. Por ahí tengo la patología del optimismo y creo que fue aquello que nos animó a conformar la Concertación en sus inicios, teníamos la obligación de vernos en esa perspectiva. Si tuviera que decir si nos conforman estos primeros 6 meses, diría que no. Pero como atenuante, también digo que este gobierno asumió en pleno verano y en marzo debió enfrentar esta crisis por el campo. Por eso, creo que esta Concertación se debe consolidar como instrumento de gobierno y para eso no tengo dudas de que estos conflictos van a sincerar la cuestión y va a llevar a definir si tenemos la vocación original de que gobierne la Concertación o que gobierne el Partido Justicialista. Son alternativas distintas, nosotros aspiramos a que gobierne la Concertación.
P.: ¿Usted cree que Cristina de Kirchner, en su rol de presidente de la Nación, debería llamarle la atención a Alberto Fernández por la forma que habló sobre el vicepresidente, que también tiene rango constitucional?
H.Q.: Creo que la Presidente ha hecho siempre una invocación a la Concertación y eso es una apuesta muy importante. Creo que en todo caso lo que va a tener que definir la Presidente es que la Concertación funcione como tal. Y cuando digo esto no es que pida que se anden repartiendo ministerios para todos lados, porque cada vez que uno habla de este modo, enseguida nos preguntan, ¿qué pretendemos? Y lo que pretendemos es que haya una agenda política para los 42 meses de gobierno que nos tocan como responsabilidad de llevar adelante. O sea, definir políticas en relación con la inflación, a las retenciones, la coparticipación federal, al fortalecimiento de las economías regionales, al acceso a la vivienda que no lo veo con la dinámica que tendría que tener. Todo esto debería formar parte de un plan de gobierno muy rico, que tendríamos como objetivo para cumplir.
P.: El radicalismo K -aunque yo sé que no le gusta esta designación- comprometido con este gobierno, ¿le va a pedir explicaciones a Alberto Fernández...?
H.Q.: Desde el jueves estoy acá en Neuquén porque asistí a una expresión de desagravio que me hicieron más de 500 militantes de la UCR, el intendente de la ciudad, los diputados provinciales y los concejales de todos los municipios y no tengo los últimos detalles aunque el viernes hablé todo el día con Cobos. Sí puedo decir que después de la última reunión con Fernández quedó pendiente un encuentro con la presidente de la República. Existe la obligación de analizar lo sucedido en el país en estos meses y de ahí, obviamente, tienen que surgir las opiniones que tenga cada uno. Fundamentalmente de lo que pasó, pero principalmente lo que va a pasar. Qué vamos a decir, hacer. Porque las políticas públicas tienen que ser difundidas por el conjunto y, obviamente, quienes participamos de la Concertación, muchas veces nos enteramos cuando la cuestión ya ha sido publicada.
P.: No sólo a nivel de declaraciones, sino de hechos y actitudes ¿Comparte usted plenamente lo llevado adelante por el vicepresidente Cobos?
H.Q.: Absolutamente. Además, es lo que Cobos vino sosteniendo cada vez que se le requirió su opinión. Ahora, contextualicemos: ese fin de semana de la Carta Abierta el país tenía las rutas cortadas, el diálogo estaba interrumpido, había desabastecimiento, dirigentes de campo con virulencia tremenda, había angustia en la gente, era un momento muy complejo. Y lo único que hizo el vicepresidente fue pedir que se lleve el debate al Congreso. Al otro día se volvió al diálogo. Fueron aciertos de Julio Cobos de marcar una predisposición al diálogo y a la no confrontación. Esto no quiere decir que no hay que marcar diferencias. Hay formas y formas de discutir. Yo creo que el debate en el Congreso mejoró la calidad institucional.




Dejá tu comentario