"Tendremos un invierno más benigno"
(El periodista dialoga con el especialista en mercados internacionales que se escuda bajo el nombre de Gordon Gekko, el famoso personaje de la película «Wall Street». Más optimista que unas semanas atrás, identifica hacia delante al encarecimiento de la energía y sus posibles consecuencias inflacionarias como el problema fundamental para seguir en las próximas jornadas. Es sobre la evaluación de este factor que la Reserva Federal resolverá de la mano de su nuevo titular desde enero, Ben Bernanke, los pasos por seguir.)
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Planes sociales y formación de capital humano
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Atención: el nuevo plazo fijo que le gana a la inflación todos los meses
Gordon Gekko: Así parece. Aunque todavía el terreno luce resbaladizo...
P.: La Bolsa ¿avanza o retrocede?
G.G.: El Dow Jones y el S&P 500 cayeron 0,7% y 0,6%, respectivamente, la última semana. Entretanto, el NASDAQ trepó 0,8%. Wall Street está en una encrucijada, aunque entiendo que hay margen para abrigar un mayor optimismo.
P.: La gente de la Reserva Federal sigue hablando en público. Pero el discurso oficial transita por carriles ahora muy conocidos...
G.G.: En efecto. Nadie ignora las intenciones que abriga la Fed para el futuro inmediato. Yo diría que, a partir de la última semana, sin embargo, comienzan a aflorar aristas más benignas que, sin renegar del mensaje básico, suavizan sus implicancias para el mediano plazo...
P.: ¿Cómo cuáles?
G.G.: La primera pieza distinta la pronunció el propio Alan Greenspan y se refiere a la energía. El titular de la Fed apunta allí su convicción de que los altos precios actuales finalmente se convertirán en una mochila que moderará el frenesí de la expansión en el seno del G-7...
P.: Eso es importante: el fantasma de la inflación -o, mejor dicho, de las presiones inflacionarias- que tanto agita la Fed es, en esencia, una historia de encarecimiento de la energía.
G.G.: Exclusivamente, una historia de energía. De exceso de demanda de energía, más allá de los avatares que nos ha legado esta temporada de huracanes y que han entorpecido transitoriamente la producción en el Golfo de México. Si a estos precios la demanda mundial se restringe, entonces, el problema inflacionario está controlado...
P.: ¿Hay evidencias de que éste sea el rumbo que estén tomando los acontecimientos?
G.G.: Sólo anécdotas todavía. Nada que sea concluyente. En los Estados Unidos, la demanda de nafta -en las últimas cuatro semanas- ha sido 2,2% inferior a la que regía en el mismo período del año pasado.
P.: Es que resulta mucho más cara...
G.G.: Es 33,9% más onerosa. Con un barril de crudo que ha trepado -en igual lapso-23%.Y no sólo la demanda de nafta se retrajo; la de productos destilados retrocedió 4%; la de jet fuel, 3,1%. Es un buen punto de partida para la tesis de Greenspan, aunque todavía, le repito, es prematuro cantar victoria...
P.: ¿Esta es la razón que explica la reciente debilidad de los precios de la energía?
G.G.: Los inventarios -tanto de crudo como de gasolina- han respondido al alza más rápido de lo esperado; ello ha enfriado la especulación a favor de una renovada escasez de cara al invierno.Y la trayectoria de los últimos huracanes -desde Stan hasta Wilma- ha evitado afectar los centros críticos de producción de energía...
P.: ¿Cree que este replanteo de los precios -tímido, por ahora- se profundizará?
G.G.: Dependerá mucho de las condiciones del invierno (boreal)...
P.: ¿Qué dicen los pronósticos climáticos?
G.G.: Que tendremos un invierno más benigno que el promedio. Lo que ocurre es que las predicciones de los servicios meteorológicos son apenas mejores que las que formulan los economistas... ¿Cómo tenerles demasiada confianza?
P.: ¿Y qué señalan los futuros de energía?
G.G.: Aquí uno detecta información muy valiosa. Sucede que los futuros han dejado de operar en «contango»...
P.: Quizá lo entendamos si se explica mejor...
G.G.: Los contratos más distantes cotizan ahora a precios más bajos que los más cercanos.
P.: ¿No es lo normal dado los costos de atesorar combustible?
G.G.: Hemos retornado a la normalidad de la curva de futuros invertida. Pero, hasta julio o agosto, el patrón -para los vencimientos inferiores a un año- era de un escalonamiento creciente de precios...
G.G.: Entiende muy bien.




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