Aunque la atención del gobierno está concentrada en Madrid, los funcionarios de la Cancillería están entregados a otro desvelo: que Néstor Kirchner le gane de mano a Lula Da Silva en ir a China en abril próximo, y quebrar esa costumbre de que, cuando el argentino llega a un país, se entera de que Lula ya estuvo unos días antes.
Amparada por la ausencia de la cúpula de la Cancillería, se libra una pelea interna por el control del ministerio que enfrenta al hiperbielsista Eduardo Sguiglia (subsecretario de Política Latinoamericana) con su jefe, el secretario de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana. Este es un hombre designado por Néstor Kirchner en esa función por el récord internacional de este experto en derechos humanos y por identidad ideológica. Sin ser un kirchnerista de paladar negro, Taiana milita en el ala transversal que anima Carlos Kunkel y hacia adentro de la Cancillería irrita a Sguiglia quien compite con él por el manejode la política exterior. La pelea en las sombras es feroz y la platea le atribuye a Sguiglia haber promovido el envío de Taiana como embajador a México (o a París, se dijo en algún momento); los amigos de Taiana en Casa de Gobierno respondieron de manera brutal: Taiana sólo se va para asumir como canciller en lugar de Rafael Bielsa y que Sguiglia se busque empleo. Su engarce en el proyecto de partido propio que anima desde la propia Cancillería el secretario Marcelo Fuentes y los hombres del llamado grupo Michelángelo lo convierten a este ex secretario de Derechos Humanos de Adolfo Rodríguez Saá y de Felipe Solá en un protagonista de más importancia para el Presidente.
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La Cancillería argentina es en estas horas un edificio vacío de funcionarios. Bielsa está en Madrid con el Presidente, acompañado de su jefe de asesores Eduardo Valdés y todos sus voceros; el viceministro Taiana está en Estocolmo; muchos directores y subsecretarios están de vacaciones, y la máquina funciona igual.
La casa está a cargo de Martín Redrado (secretario de Estado que Bielsa heredó de Eduardo Duhalde-Carlos Ruckauf) encerrado en revolver cuitas con Brasil (ver nota en pág. 11) y del subsecretario de Culto, Guillermo Oliveri, responsable de la primera cita internacional que tiene Néstor Kirchner cuando regrese de España.
•Cristo Redentor
Se trata del encuentro del Presidente con Ricardo Lagos en el Cristo Redentor para celebrar los 100 años de la erección del monumento que selló la paz entre la Argentina y Chile a comienzos del siglo XX y cerró décadas de peleas por límites de frontera.
Esa cita es el 13 de marzo y tendrá participación notable la Iglesia Católica por el simbolismo del monumento. El Papa promete un mensaje para los dos países que quedará grabado en una placa de bronce y los diplomáticosde los dos países negocian alguna celebración religiosa que no ofenda ni al socialismo de Lagos ni a la impiedad del presidente que patrocina a Eugenio Zaffaroni y Carmen Argibay. Igual estarán los obispos de las ciudades limítrofes y los nuncios en los dos países, que harán volar sus sotanas a 3.800 metros de altura. Kirchner tiene previsto ir desde Buenos Aires luego de descartar una participación ese mismo fin de semana en alguno de los actos de la Fiesta de la Vendimia en Mendoza. Los presidentes están siempre invitados a esa celebración provincial pero la creciente distancia entre el radical gobernador Julio Cobos con la Nación aconseja no aparecer por ahora. La queja mendocina por la promoción industrial-a algunas provincias vecinasy las presiones del peronismo que denuncia Cobos para que defaultee los bonos locales han abierto una distancia impensada. En ausencia del canciller también ha avanzado una puja sorda con Brasil sobre la precedencia de los presidentes en el viaje a China en abril próximo. Kirchner le comunicó ya a sus funcionarios que quiere ir en ese mes que a su vez fue sugerido por el gobierno de Pekín. La puja surgió cuando se enteró la diplomacia criolla de que en el mismo mes tiene fecha Lula Da Silva (tercera semana). ¿No nos ocurrirá lo de antes en Londres, Madrid, Francia y Estados Unidos, que llega Kirchner y ya estuvo una semana antes Lula con toda su batucada y lo que quedan son las sobras del festín carioca?
La carrera entre las dos diplomacias es sacarle ventaja al otro. El bingo para Kirchner sería poner la fecha antes que Lula. No le gusta la fórmula que alguien -no Brasilia ni Pekín-sugirió de que fueran los dos presidentes. El retrato que transmite Duhalde como edecán rioplaten se en los viajes de Lula gusta cada vez menos en Casa de Gobierno; la foto de Lula y Kirchner bajando juntos de la escalerilla del avión la imaginan los hombres del Presidente una jibarización intolerable de la talla del santacruceño a la estatura de Duhalde.
Para colmo, en ese viaje Lula inaugurará el nuevo Airbus presidencial, un moderno Airbus ACJ, modelo ejecutivo derivado del A319, adquirido recientemente por 56,7 millones de dólares. Una máquina que deja pasmado al Tango 01 que para algunos fue la cumbredel lujo de la década de los años '90.
Los diplomáticos le prometen a Kirchner que a su vuelta le harán el regalo de una fecha anterior a la tercera semana de abril y le evitarán una doble derrota ante su competidor en la región.
Una boutade criolla afirma que la Argentina es un país que si lo deja en paz el gobierno, anda diez puntos. Es indemostrable, pero también lo contrario. Si no que se explique cómo la Cancillería resuelve dos viajes del Presidente y una rabiosa interna que le puede costar la cabeza al ministro.
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