Alberto Fernández encabeza una reunión con la CGT en Olivos

Política

El presidente recibe a Héctor Daer y Carlos Acuña, miembros del triunviro que lidera la central gremial. El diálogo abierto entre las partes busca analizar pasos a seguir respecto a la evolución de los salarios ante la escalada inflacionaria.

Tal como anticipó Ámbito, Los dirigentes de la "mesa chica" de la CGT se reúnen con el presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos, en el marco de una cena en la que debatirán sobre los pasos a seguir en materia de paritarias y conservación del poder adquisitivo en medio de la preocupación por el alza inflacionaria que no cede.

Por la central obrera asistieron una pequeña pero influyente delegación, integrada por los miembros del triunvirato Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (Estaciones de servicios), representantes de grandes gremios como Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (UOCRA), además de José Luis Lingeri (Obras Sanitarias).

No estaba claro si el restante integrante del triunvirato, el camionero Pablo Moyano, en tensión con el resto de la conducción cegetista, iba a concurrir. "Creo que no lo invitaron", deslizó a NA un hombre del entorno del hijo de Hugo.

La realización del encuentro fue confirmada el domingo a este medio por parte de la CGT y funcionarios nacionales. Pasadas las 20 comenzaron a llegar los líderes sindicales a Olivos.

Los dirigentes sindicales volverán a ratificar ante el mandatario su postura de que las paritarias deberán seguir abiertas para al menos empatar la inflación acumulada, que sigue sin dar tregua y que todo indica que terminará el año en torno al 100 por ciento.

Por su parte el ministro de Economía, Sergio Massa, no iba a participar, trascendió.

En medio de la escalada de precios, el Gobierno dejó entrever semanas atrás la posibilidad de implementar un bono de emergencia para todos los asalariados privados.

La idea es aceptada por las corrientes sindicales cercanas al kirchnerismo pero no es bien vista por la conducción de la CGT, que cree que esos mecanismos a la larga no sirven para que el bolsillo pueda recuperar terreno frente a la inflación.

Los popes cegetistas prefieren como "mal menor" que se mantenga el actual esquema de "paritarias permanentes" en la que los gremios negocian actualizaciones cada tres o cuatro meses en promedio.

De esta forma, algunos sindicatos con poder de fuego pueden equipararse al alza de precios, aunque tanto Gobierno como sindicalistas son conscientes de que una gran porción de trabajadores como los informales, cuentapropistas o monotributistas irremediablemente se verán superados por el ritmo de los precios.

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