Fernando de la Rúa prometió a los suyos volver al escenario y pelear políticamente en defensa de su gestión de gobierno usando la tribuna de la convención nacional de la UCR. «Yo pienso, y así lo voy a declarar el miércoles que viene, que si lo que se quiere juzgar es la actuación de Fernando de la Rúa como Presidente de la Nación, el ámbito adecuado es la Convención Nacional» dijo ayer Guillermo Moreno Hueyo, que representa al ex presidente ante el Tribunal de Conducta partidario de la Capital Federal. Además es uno de los voceros del ex presidente, a quien alojó en un campo de amigos en Balcarce. Ese órgano atiende varios pedidos de expulsión de De la Rúa, fogoneados por el legislador porteño Cristian Caram.
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La convención radical, que preside el gobernador entrerriano Sergio Montiel, tiene previsto ser convocada en abril próximo. Una convocatoria de campanillas, donde De la Rúa se dispone a dar el debate político interno sobre su gestión. Razón por la cual también han comenzado a aparecer quienes creen inoportuna esa reunión, ante la crisis que vive el país, dicen. Moreno Hueyo recordó ayer -y los radicales lo recuerdan-, ante la consulta de este diario, que De la Rúa concurrió a tres plenarios de la convención nacional para exponer sobre su gestión de gobierno, y en todas fue aprobado.
Las denuncias del terragnista Caram, la defensa de De la Rúa y el interrogante sobre si se convoca o no la convención nacional de la UCR, enmascaran una profunda crisis interna en el radicalismo que, aseguran, estuvo a punto de despojar esta se-mana de la presidencia del bloque de diputados nacionales al catamarqueño Horacio Pernasetti. El cargo que se le hace es que cuando tiene dudas «opina Alfonsín».
• Relevo
El enfrentamiento entre el «grupo radical bonaerense» -Raúl Alfonsín, Leopoldo Moreau y Federico Storani-, y buena parte del partido es ya inocultable. El propio Pernasetti alcanzó la jefatura del bloque gracias a los votos mayoritarios del «grupo federal» (48 diputados) frente a los del «grupo unitario» (18) de Moreau, Storani y Jesús Rodríguez. En ese tiempo quien orientaba a los federales era el titular de la cámara baja, Rafael Pascual, y con quien éste se entiende hoy es con el chubutense Horacio Ca mbareri, que puede llegar a ser el relevo de Pernasetti. Pascual ayer confirmó la tesis de defensa de De la Rúa por parte de Moreno Hueyo, y afirmó con dureza que «le hicimos saber a Duhalde que Moreau no representa al bloque de diputados y mucho menos al partido».
La rebelión interna contra Moreau y Storani es encabezada, sordamente, por los propios gobernadores radicales que, algunos se animan a decirlo, alcanza al propio Alfonsín. «Duhalde lo que tiene que hacer es hacer a un lado a Moreau, Storani,Alfonsín y De la Sota y convocar a un acuerdo programático», se animó un alto dirigente del interior que pidió no ser identificado. Y concluyó: «Esto no es un proyecto político sustentable, como se acostumbra decir hoy por influencia del Fondo Monetario», dijo con ironía.
A los unitarios los federales los acusan de haberse aliado con el duhaldismo sólo para tomar el poder, aún cuando algunos allegados a ellos lo nieguen, con el argumento de que no han recibido ningún cargo en el gobierno. Y que en todo caso figuras como la de Horacio Jaunarena (Ministerio de Defensa), está en el gabinete por propio peso y su presencia no compromete al partido. «Si se reúne la convención se prende fuego todo. Hoy con diez radicales hay doce grupos internos», bufó un destacado bonaerense que agregó: «No hay que engañarse, acá no hay inocentes, todos somos responsables del fracaso de la gestión de De la Rúa; el partido, los bloques legislativos, todos».
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