12 de febrero 2003 - 00:00

Avaló Servini que compitan varios candidatos peronistas

La Justicia, a través de un fallo de María Servini de Cubría, confirmó anoche que el Partido Justicialista no competirá formalmente en las próximas elecciones con una fórmula propia. La esperada sentencia, como adelantó este diario, avala la idea duhaldista de que tres precandidatos (Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saá y Néstor Kirchner) puedan oficializar alianzas «autorizadas» del PJ con otros partidos. Una forma de menoscabar las posibilidades del candidato con mejor chance de triunfar en una interna que quedó suspendida con esta sentencia, que es Menem, con quien está enfrentado de mane-ra irreconciliable Eduardo Duhalde. Por lo demás, cualquier peronista podría ser candidato sin necesidad de esta autorización del congreso duhaldista, ya que eso no lo prohíbe ninguna norma. La sentencia de Cubría dice que es materialmente imposible hacer esta interna pero le concede al sector Menem dos logros: 1) confirma la fecha del 27 de abril para las presidenciales; 2) prohíbe expresamente la posibilidad de que un congreso designe a dedo el candidato, como amenazó reiteradamente el duhaldismo. Además, el fallo pide se abra una causa criminal contra las autoridades duhaldistas del congreso PJ por haber ignorado un amparo dictado a pedido de Menem por la misma jueza y le recrimina una conducta no democrática al impedir el disenso.

La Justicia legalizó ayer, como se había adelantado, la abstención formal y voluntaria del Partido Justicialista en las próximas elecciones. Avaló también en un extenso fallo de la jueza electoral María Servini de Cubría la peregrina idea del duhaldismo de que el Congreso partidario que él domina autorice -o no- el uso de los símbolos partidarios por parte de tres candidatos si éstos cumplen con lo que ahí entiende es la carta orgánica del partido.

En el punto más importante de este fallo es que sepulta la posibilidad de que se realice una elección interna para elegir candidatos como reclama el sector menemista del PJ por imposibilidad material de realizarla. «Mi experiencia en más de diez elecciones nacionales -argumenta Servini en uno de los pasajes de su extenso escrito- me dice que no es posible hacer esa interna.» Esa suspensión de las elecciones, dice la sentencia, es por esta única vez, y advierte que, «en esta oportunidad, el Congreso Nacional del PJ ha actuado fuera del marco de la legalidad y contrariando preceptos constitucionales.

Anoche Carlos Menem instruyó a sus apoderados que se notifiquen de la sentencia, pero que no la apelen como una manera de frenar la judicialización de su puja con el duhaldismo.

A esa posición sirve otra decisión de Servini: prohíbe expresamente que un Congreso del PJ designe el candidato presidencial en caso de que fracase este singular permiso para que haya varios candidatos del peronismo en las elecciones presidenciales. Esa prohibición es la que impone la abstención electoral en lo formal del PJ, pero responde a la amenaza del Congreso de Lanús del 24 de enero, que dijo que, si un juez derogaba esa autorización a varios candidatos, se usaría la designación a dedo por el Congreso.

En varias oportunidades, el propio Eduardo Duhalde argumentó que siempre el PJ había decidido los candidatos presidenciales por Congreso y nunca por elecciones internas, salvo la que en 1988 enfrentó a Menem con Antonio Cafiero.

• Elecciones

El otro punto clave es que la decisión de Servini confirma las elecciones presidenciales para el 27 de abril próximo, una fecha que se ha puesto en duda a partir del proyecto duhaldista de forzar una candidatura de Eduardo Duhalde que requeriría una prórroga a octubre de las elecciones.

Esta decisión de Servini se conoció pasadas las 21 de anoche tras 24 horas de trabajo forzado de la jueza y sus secretarios para producir una sentencia que no innova en las decisiones de fondo, pero que aporta una novedad que dará para que continúe esta puja en los tribunales:
la jueza Servini ordenó iniciar en la Justicia criminal de la provincia de Buenos Aires una causa por desobediencia contra las autoridades del Congreso del PJ.

Esta presunta desobediencia la habría cometido el presidente del Congreso del PJ, Eduardo Camaño, diputado nacional por Buenos Aires y vecino de la localidad de Quilmes.

• Reparto

Como en anteriores decisiones judiciales en materia electoral, la jueza reparte las cargas concediéndole algo a cada parte. En lo efectivo, da luz verde a lo que pretendía el duhaldismo, aunque, en lo argumental y doctrinario, le da la razón al menemismo, cuya pretensión es satisfecha sólo a medias:

• El duhaldismo se beneficia con que suspende la interna del PJ -en realidad, producida porque la Junta Electoral acató las decisiones del Congreso de Lanús y dejó caer los plazos-.

• También con la legalización de la abstención virtual del PJ, que no presentará voluntariamente una fórmula presidencial en las próximas elecciones, algo que había ocurrido antes sólo en casos de proscripción por regímenes de fuerza.

• El menemismo logra la confirmación de la fecha del 27 de abril para las elecciones presidenciales, algo por lo cual pelearon a fondo Carlos Menem y Juan Carlos Romero.

• También este sector logra una expresa prohibición de que el Congreso del PJ designe a dedo a un candidato si esta idea de que se autorice a tres postulantes (Menem, Adolfo Rodríguez Saá, Néstor Kirchner), una amenaza que siempre esgrimió el duhaldismo en su intención de frenar la chance del riojano de ganar la interna partidaria que ya no tendrá lugar.

• De un rango menor es la cesión al menemismo de esta denuncia por desobediencia contra las autoridades del Congreso duhaldista, en la persona del diputado Camaño que deberá sustanciarse en un juzgado criminal y correccional de La Plata. También menciona la jueza al apoderado del partido (Jorge Landau).
«Ha habido -afirma en uno de los considerandos- una desobediencia manifiesta al no respetarse la orden impartida en la medida cautelar (es decir, el amparo en favor de Menem-Romero, que se conoció un día antes del Congreso duhaldista del 24 de enero).» En otro párrafo, califica de «aviesa» la conducta de las autoridades del congreso duhaldista, que podría constituir un delito penal, y le reprocha a la fiscalía electoral que ejercen Jorge Di Lello y Jorge Berlanda no haber advertido esto en los escritos que presentaron en este expediente.

• En lo argumental, cede también la satisfacción al menemismo de su reclamo de fondo: «Es evidente que (el Congreso) les ha ocasionado un agravio a los presentantes que los afecta personalmente al impedirles o ponerles dificultades insalvables para ejercer el derecho constitucional de ser elegidos democráticamente», dice Servini sobre el reclamo de la fórmula Menem-Romero.

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