El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo cierto es que la campaña del Frente de Todos arremetió constantemente contra Romero Feris, al que sindican como socio fundador del «eje del mal» en Corrientes. En plena euforia de cierre de campaña, el gobernador Ricardo Colombi sacó una elaborada frase de la galera para acusar al caudillo «Tato»: «Vamos a terminar con los vestigios de feudalismo, y con la actitud de algunos enanitos de sombrero y botas, tratando de convencer a los correntinos de volver a la miseria».
La fauna política se nutre de historias y mitos que rodean a los hombres que configuran este complejo mundo. Los apodos y sobrenombres contribuyen a la construcción -o destrucción- de las diferentes figuras. En el caso de Arturo Colombi, hay una puja entre sus seguidores y sus detractores, que puede resultar determinante para la imagen del nuevo gobernador correntino. En esta lucha simbólica, los primeros bautizaron a su líder como «El Rey Arturo». Suena exagerado, quizá tanto como el «Arturito», en sarcástico homenaje al tosco robot de «La guerra de las galaxias», que eligieron las lenguas no afines con el Frente de Todos.
CON MUSICA PROPIA
En rigor, no fue un esfuerzo de creatividad tratándose de Corrientes, pero sí dio mucho color a los festejos radicales: El «chamamé de Colombi» sonó ayer en todos los parlantes que montó el Frente de Todos en la capital. Desde temprano, anticipando el resultado feliz de Arturo, se reiteraba la apretada letra de este género litoraleño prometiendo «un aire fresco para un millón de correntinos» y que «con Colombi gobernador vamos a seguir a un futuro siempre mejor».
GOBERNADOR RESUCITADO
Las denuncias de irregularidades en los padrones electorales correntinos surgieron desde todas las fuerzas opositoras de la provincia, pero fueron prolijamente rechazadas por la Junta Electoral local. La negativa judicial no pudo ocultar, de todos modos, que se conocieran datos como la existencia de unos 30.000 nombres inscriptos en condiciones poco claras, como el caso de Félix María Gómez, un ex gobernador que la Justicia mantiene habilitado para votar, sin tomar en cuenta que falleció y hoy tendría 120 años.
Dejá tu comentario