La misa frente a la Plaza de Mayo significó la clausura del Aó Sacerdotal en la Arquidiócesis de Buenos Aires.
El cardenal Jorge Bergoglio consideró que "la gente sigue a Jesús" aunque "no siempre" asista a las ceremonias a las que invita a la Iglesia a causa de invasión de "la cultura pagana que tiende a desvalorizar las tradiciones, al celebrar la misa de Corpus Christi.
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La misa se llevó a cabo en las escalinatas de la Catedral Metropolitana antes de la tradicional procesión por alrededor de la Plaza de Mayo a la que asistieron miles de fieles.
"La gente sigue a Jesús. Aunque no siempre venga a las ceremonias a las que invita la Iglesia, porque la cultura pagana que nos invade tiende a desvalorizar nuestras tradiciones y busca reemplazarlas, pero el pueblo fiel de Dios continúa escuchando la voz de su Buen Pastor y lo sigue", expresó el cardenal primado ante los fieles en su homilía.
"Me gusta pensar que las peticiones del pan, del trabajo, de la salud. y las promesas con que nuestro pueblo acude al Señor además de constituir necesidades verdaderas, son como excusas lindas que tiene nuestra gente para estar cerca de Jesús", expresó en el mismo sentido.
Bergoglio advirtió, además, que "el pueblo argentino sabe lo que es el verdadero pan" y le dice que no a "las sustancias de la muerte", al igual que "al palabrerío de los discursos banales".
La expresión de fe pública había comenzado por la mañana del sábado con una marcha juvenil desde distintos puntos de la ciudad por la ciudad que convergió en plaza Miserere, desde donde continuó hasta el Congreso Nacional.
En ese punto, Bergoglio instó a la concurrencia juvenil a "no arrugar" y a no tener temor de dejar huella en la vida.
"Un camino sin huellas, que nos divide, nos pone chirles, nos pone miedo en el corazón para que no nos juguemos", advirtió el purpurado.
"Ustedes quieren como Jesús dejar las huellas de la radicalidad, con toda el alma, con todo el corazón, con toda la vida, o quieren caminar cómodamente toda la vida sobre una cinta transportadora como una especie de desfile de modelos", agregó en la arenga.
La misa frente a la Plaza de Mayo significó la clausura del Aó Sacerdotal en la Arquidiócesis de Buenos Aires, cuya consagración, al igual que la ciudad, Bergoglio renovó, al concluir la ceremonia, a la Virgen de Luján.
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