8 de agosto 2007 - 00:00

Bergoglio, más opositor, contra dádivas de campaña

La política celestial de Jorge Bergoglio reapareció ayer en San Cayetano. El líder de la Iglesia Católica argentina abandonó las metáforas y las parábolas evangélicas para advertir, en plena campaña electoral, sobre los peligros del clientelismo y el reparto de dádivas. Lo hizo desde Liniers, donde decenas de miles de fieles -y votantes- formaron más de 30 cuadras de cola a la intemperie, pese al frío polar. "Cuando una sociedad basa el reparto de los bienes no en el trabajo sino en la dádiva o en los privilegios pierde el sentido de su dignidad y rápidamente se vuelve injusta la distribución de los bienes, y las personas son transformadas en esclavos o en clientes", fue el pasaje más duro de la misa del arzobispo porteño. En el gobierno, y desde el hotel Alvear, Alberto Fernández se permitió una ironía dirigida al jesuita: "Con Kirchner estamos a las puertas del Paraíso". Hoy, el jefe del Episcopado abrirá las puertas de la Catedral Metropolitana a pedido del piquetero ultraopositor Raúl Castells, en una explosiva mezcla de religión, política y protesta callejera.

Jorge Bergoglio se demoró saludando a los miles de feligreses que se acercaron ayer a laparroquia de San Cayetano para escuchar su misa anual, en el barrio de Liniers. Hubo másde 45 cuadras de espera antes de la celebración.
Jorge Bergoglio se demoró saludando a los miles de feligreses que se acercaron ayer a la parroquia de San Cayetano para escuchar su misa anual, en el barrio de Liniers. Hubo más de 45 cuadras de espera antes de la celebración.
En clave electoral, Jorge Bergoglio aprovechó ayer la multitudinaria misa de San Cayetano para alertar a los fieles sobre las prácticas de clientelismo político de cara a los comicios presidenciales del 28 de octubre. «Cuando una sociedad basa el reparto de los bienes no en el trabajo, sino en la dádiva o en los privilegios, pierde el sentido de su dignidad y rápidamente se vuelve injusta la distribución de los bienes, y las personas son transformadas en esclavos o en clientes», bramó el arzobispo porteño ante miles de seguidores que hicieron en el porteño barrio de Liniers más de 30 cuadras de fila.

La homilía de ayer podría incluso calificarse de moderada en relación con la misa que el jefe del Episcopado tiene preparada para hoy en la Catedral Metropolitana, a pedido del piquetero ultraopositor Raúl Castells. Es la primera vez que durante la gestión de Néstor Kirchner el purpurado encabeza dos oficios religiosos por la festividad del santo patrono del Pan y del Trabajo. Justo en el último año de mandato del Presidente y a poco más de dos meses de la elección presidencial.

Las cada vez menos metafóricas críticas de Bergoglio al gobierno nacional fueron respondidas ayer, también elípticamente, por Alberto Fernández.«Con Kirchner quedamosen la puerta del paraíso», aseguró celestialmente el jefe de Gabinete en su discurso ante el Consejo de las Américas, en el Hotel Alvear Palace de la Capital Federal. Este fue el segundo cruce directo entre el funcionario kirchnerista y el cardenal Bergoglio, quien durante la conferencia del CELAM en Aparecida (Brasil) había denunciado la «inequidad escandalosa» que afectaba al país. «Estudie un poquito», había sido en aquella oportunidad la respuesta de Fernández.

Pero ayer Bergoglio insistió lanzando sus evangélicos dardos donde más le duele a la Casa Rosada. El jefe del Epsicopado abogó en la misa central por una más justa distribución de la riqueza y criticó a los que «viven para el conflicto». «Hay gente que vive para el conflicto, solamente para el conflicto», y que siempre «arma líos», enfatizó Bergoglio en uno de los pasajes de su mensaje, y enseguida contrapuso esa situación a «la dignidad» que, según consideró, «busca la paz».

El cardenal hizo así referenciaal eje central de su homilía,en la que habló de tres «patas» sobre las cuales se sustenta la «dignidad»: «la familia, la paz (como antítesisdel conflicto) y el trabajo».

Bergoglio pareció invocar la elección en la que el obispo emérito de Puerto Iguazú, Joaquín Piña, derrumbó la esperanza del gobernador kirchnerista de Misiones, Carlos Rovira, de conseguir su reelección indefinida. En la campaña previa a esos comicios, el gobierno fue acusado de prácticas clientelísticas, de adulterar DNI y de repartir electrodomésticos para conseguir votos. Y ahora, ante la proximidad de la elección nacional,Bergoglio volvió a reclamaruna distribución de la riqueza basada en el trabajo para que la sociedad no se vuelva «injusta en la distribución».

«El reparto de los bienes se basa en la dádiva o en el privilegio, en vez de basarse en el trabajo; esa sociedad pierde el sentido de su dignidad y se vuelve injusta en la distribución de los bienes», advirtió.

  • Reuniones

    Tras haber contribuido a la formación de un frente electoral porteño entre Jorge Telerman y Elisa Carrió para vencer al kirchnerismo, el arzobispo porteño se reunió la semana pasada con el jefe de Gobierno electo de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. Y hoy abrirá las puertas de la Catedral Metropolitana para el piquetero Castells.

    «Cuando una persona o un pueblo vende su dignidad o la negocia o permite que sea menoscabada, todo lo demás pierde consistencia, deja de tener valor», afirmó el presidente de la Conferencia Episcopal.

    Al finalizar la misa, Bergoglio se retiró saludando detenidamente a un gran número de fieles que se acercaron hasta el santuario desde horas tempranas solamente para escuchar su homilía. En la mayoría de los casos, los bendijo y posó su mano sobre la cabellera de los seguidores de San Cayetano, en horas en que la fila para ingresar al templo superaba las 30 cuadras.
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