Bolocco subió al escenario como herramienta de campaña
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Un distendido Carlos Menem jugó con un sombrero que le arrojaron desde el campo de juego del club Laferrere, donde se juntaron 20 mil personas el sábado.
Pierri, que precedió al riojano, ingresó al escenario musicalizado por «Color Esperanza», el hit pop de Diego Torres. Agradeció a la multitud «el testimonio de lealtad» y se ocupó de apuntar que estaba frente a una concurrencia masiva del «peronismo matancero».
• Quejas
El coordinador de la campaña le pegó al gobierno de Eduardo Duhalde por «los miserables planes sin trabajar» y se quejó de «los candidatos de plástico que se arman en las agencias de publicidad». Sin mencionar a nadie en particular (aunque muchos entendieron que se refería a José Manuel de la Sota), subrayó que «sonríen y besan chicos y ancianos para parecer carismáticos».
Tras calificar a Menem con una frase remanida -«el mejor piloto de tormentas»-, sostuvo que su gestión fueron «los mejores años de estas últimas tres décadas» en el país. El pasaje más aplaudido fue cuando se refirió «a la farsa de los patacones y LECOP, que son papel pintado». La consigna hacía juego con algunos carteles que aludían a la paridad peso-dólar en tiempos menemistas o los afiches que rezaban «con Menem estábamos mejor».
El arribo de Menem al escenario obligó a colocar una plataforma de unos 15 centímetros de altura que sirvió para elevar la estatura del riojano. Entusiasmado, advirtió que «podrán seguir criticándome, podrán seguir mintiendo» y se comparó con Juan Domingo Perón: «Están haciendo lo mismo que hicieron con él». «Ustedes recordarán lo que le decían a Perón: que el segundo gobierno fue malo y que el primer gobierno fue bueno. Lo mismo están haciendo con nosotros, y yo les digo que el segundo gobierno nuestro fue mejor que el primero», se plantó en una de las varias defensas de su administración entre 1989 y 1999.
Al igual que en la campaña que lo llevó al primer mandato, prometió «combatir con todas nuestras fuerzas la pobreza». «No es posible -agregó- que en el país de los alimentos haya argentinos que no tengan ni un plato de comida, el derecho a comer es de todos los argentinos y lo haremos una realidad apenas empecemos a cumplir las funciones como gobernantes de la patria.»

