12 de diciembre 2005 - 00:00

Búsqueda de apoyo en Diputados

El gobierno tiene que demostrar esta semana si el debut tumultuoso de la nueva mayoría en el Congreso con los casos Borocotó y Bielsa fue un desliz superable o marcó un estilo. Los legisladores están convocados a sesionar en extraordinarias para que se vote un paquete de leyes decisivas como el nuevo Presupuesto o la prórroga del Impuesto a las Ganancias (nació como tributo pasajero, se lo debe renovar antes de diciembre para que la AFIP pueda cobrar los adelantos). Para aprobar esas iniciativas, necesita votos que no tiene, y el oficialismo ha salido a buscar esa mayoría en donde esté y al precio que sea. El relevo de legisladores mandó al desván a una generación de negociadores. Ante tamaña precariedad ya actúa un verdadero jefe del oficialismo, Alberto Fernández, que es quien hoy recluta votos para que se puedan aprobar leyes negociando con peronistas y heridos de otras fuerzas.

Agustín Rossi
Agustín Rossi
El kirchnerismo debutará esta semana en la Cámara de Diputados con su primer negociación de fondo con la oposición: deberá conseguir los votos suficientes para habilitar el tratamiento del Presupuesto Nacional 2006 y las dos prórrogas de impuestos y después conseguir los 129 votos positivos que requiere la aprobación de estos últimos proyectos. Ningún kirchnerista descartó el fin de semana que la sesión convocada para el miércoles pudiera postergarse una semana más si el oficialismo no consigue los votos, pero habrá intentos hasta último momento. Hasta ahora el Frente para la Victoria llega, con mucho viento a favor, a reunir 124 votos, pero le faltan los porotos más difíciles de juntar.

La negociación está encabezada por el santafesino Agustín Rossi, presidente del bloque, y Alberto Balestrini, pero tal como sucede en la definición de otros temas, como la integración de comisiones, el control final de calidad se hace desde las oficinas de Alberto Fernández. Esta unidad de acción entre el jefe de Gabinete y lo que sucede en el Congreso ya está molestando más de lo pensado a algunos kirchneristas, incluido el propio presidente de la Cámara, que a horas de su debut y con su experiencia política no está viendo con demasiada simpatía definiciones sobre presidencias de comisión que llegan desde la Casa Rosada.

• Diferencias

La discusión del armado de esta primera sesión del período extraordinario tiene sus particularidades. Más allá del color que tendrá la jura de Rafael Bielsa y sus vaivenes -si se sesiona será uno de los primeros temas a tratar- o la de Ricardo Colombi, habiendo ya entregado el mando en Corrientes, será el primer ejemplo del kirchnerismo dominando el recinto de sesiones. También hay otros hitos a mencionar: fuera de la escandalosa sesión de jura de la semana pasada, será la primera vez que se reunirán los diputados nuevos y la primera sesión desde un mes antes de las elecciones de octubre.

El kirchnerismo, para convertirla en un evento exitoso y poder votar, al menos, el Presupuesto Nacional 2006, apuesta a una estrategia de arrastrar al sí a propios y algunos seudoajenos.

• Prórroga

Mañana la Comisión de Presupuesto y Hacienda tiene previsto volver a emitir los dictámenes del Presupuesto 2006 y de los dos proyectos que prorrogan hasta el 2009 la vigencia del Impuesto a las Ganancias, Bienes Personales y Sorteos y Concursos Deportivos, y por un año más de Ganancias sobre reintegros a las exportaciones, el impuesto al cheque y el adicional de 7% sobre los cigarrillos.

Es un acto reglamentario que los diputados deben realizar al haber perdido estado parlamentario los dictámenes originales el pasado 10 de diciembre, cuando se renovó la Cámara sin que esos proyectos fueran votados.

Por eso ahora el oficialismo necesitará reunir primero los dos tercios de los diputados presentes para habilitar el tratamiento y después, en el caso de la prórroga de impuestos, 129 votos positivos para aprobarla. Son los dos desafíos que tiene por delante el kirchnerismo.
De no conseguirlos, deberán esperar hasta el 21 de diciembre, fecha que obligaría a los senadores a sesionar después de Navidad.

La estrategia del oficialismo pasa por negociar que cada bloque aporte algunos diputados para llegar a sumar esos 129. Sería algo así como la suma de algunas «indisciplinas» en el macrismo, el radicalismo y el duhaldismo, que permitan acercarse al número.

No es una estrategia nueva: de hecho, en años anteriores, durante votaciones complicadas para el gobierno, la oposición ha mirado al costado y sacó del recinto diputados para permitir que el gobierno consiguiera sus leyes.
En este caso puede suceder algo similar, ya que, a pesar de exigir cambios, tanto la UCR como el duhaldismo saben que no pueden dejar al gobierno sin presupuesto o perdiendo $ 55.000 millones de recaudación por caída de vigencia de impuestos.

En el bloque radical ven todavía como una incógnita la posibilidad de sesionar. Mañana las cabezas de ambos bloques -el rionegrino Fernando Chironi en Diputados y el mendocino Ernesto Sanz en el Senado- se reunirán con Roberto Iglesias, presidente del partido, para unificar estrategias.

En realidad, allí deberán definir si los radicales aceptan habilitar el tratamiento este miércoles de los temas, ya que
Chironi afirmó que «lo que sí está claro es que no votamos la prórroga en la medida que no haya modificaciones».

• Posición

Esos cambios que pide la UCR -y que el gobierno hasta ahora se niega a otorgar- pasan por un imposible, como abrir más a las provincias la coparticipación del impuesto al cheque -hoy la Nación se queda con 70% de esa recaudación- y elevar el mínimo no imponible en Ganancias y Bienes Personales, algo más cercano a ser negociado: «Esperábamos con Miceli tener una apertura para dialogar estos temas, pero no la hubo», dijo ayer Chironi.

El duhaldismo siempre sostuvo también la necesidad de elevar el mínimo no imponible en Ganancias y Bienes Personales. Mas aún cuando esa bandera fue levantada por Hugo Moyano o los sindicalistas del petróleo, que ven cómo sus asociados quedaron alcanzados por Ganancias después de los últimos aumentos.

Pero ahora están dispuestosa incorporar también la exigencia radical de aumentar la coparticipación del impuesto al cheque. Además, como definió ayer la bonaerense
Marina Cassese: « Vamos a impedir que se vote la ley de cargos específicos por inconstitucional y no aceptaremos que se faculte al gobierno para modificar los mínimos no imponibles dentro de seis meses». El duhaldismo no quiere aceptar una contrapropuesta del gobierno, que ofreció elevar el mínimo no imponible en Ganancias desde el mes de junio -delegando en el Congreso la facultad para hacerlo- a cambio de destrabar ahora las votaciones.

En realidad esa modificación no podría realizarse por cuestiones técnicas: al ser Ganancias un impuesto de liquidación anual no pueden introducirse modificaciones en medio del período fiscal.

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