Candidatos: 19 anotados para hacer frente a Solá
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A pesar de eso, licuado y casi sin representación, la UCeDé sufrió un cisma: el otro capitanejo bonaerense, Lisandro Cejas, entró en fricciones con Bontempo y prefirió el quinto lugar como diputado nacional que le ofreció Kohan, en el Frente de la Lealtad.
Respecto de las fórmulas clonadas, Solá también tiene las suyas, aunque con menos floreos: el vecinalista Aladino Benassi, el frentista kirchnerista Eduardo Sigal y el ex peronista, gestor del Frente Grande y ahora aliado de Eduardo Duhalde, Rodolfo Rodil, conforman ese universo.
Benassi, titular de una entidad empresaria, y Rodil -que promueve un acercamiento a Solá- aparecieron ayer por sorpresa en la Junta Electoral bonaerense para registrar sus candidaturas. Sigal, previo diálogo con Néstor Kirchner, lo había anunciado el viernes.
A los dos primeros, les resulta casi imposible ocultar que anotaron sus nombres exclusivamente para ser funcionales a Solá. A Benassi, de hecho, Solá le prometió un sillón de director del holding Banco Provincia.
Y, casualmente o no, uno de los pocos dirigentes del Frente Grande que sigue al lado de Rodil, es Oscar Cuattromo, también director del BAPRO. Rodil tiene otro motivo para sintonizar con el PJ: Duhalde le permitió mantener un ejército de militantes en el Ministerio de Desarrollo Humano, nombrados en la gestión de Graciela Fernández Meijide.
Los dos, al menos con el esquema actual, terminarán absorbidos por la fórmula oficial del PJ de Buenos Aires, que integran Solá y Graciela Giannettasio. El comportamiento de Sigal quedará supeditado a la presidencial.
De todos modos, no está definida la mecánica de esa mixtura: Hugo Curto le avisó al gobernador semanas atrás que el partido no aceptará que (a pesar de que lo hizo Ruckauf en 1999 y Duhalde en 2001) la fórmula Solá-Giannettasio encabece otra boleta que no sea la del PJ.
Incluso, para la interna del 30 de marzo, tanto Sigal como el grupo PAN, peronistas disidentes y ex frentistas comandados por Ismael Alé, le ofrecieron al gobernador armar tiras propias pero llevando el nombre de Solá en el rubro gobernación. Pero esa alquimia no prosperó.
• Suspicacias
Otro anotado que genera suspicacias es el piquetero blando Luis D'Elía, diputado provincial con trato directo con Solá. D'Elía pactó con Alejandro Mosquera, otra vertiente del Frente Grande -quedó partido en tres-, que tiempo atrás se arrimó al gobernador bonaerense, aunque también coqueteó con el socialismo.
La pregunta es entonces: ¿cuántos de los veinte candidatos que se anotaron en la mañana de ayer llegarán a la elección del 14 de setiembre? La respuesta, aunque prematura, indica que al menos cinco de los inscriptos -tres menemistas y dos cercanos a Solá- quedarían en el camino.
Tampoco llegará a setiembre una de las fórmulas radicales, casi con seguridad la que encabeza Juan Antonio Portesi, con Rubén Matzkin de vice. Por tanto, la UCR competirá con Margarita Stolbizer-Miguel Bazze.
El resto, casi con seguridad, seguirá en carrera: son Graciela Ocaña por el ARI; Hernán Lombardi por Recrear, de López Murphy; y el socialismo unificado tras Jorge Rivas. También los partidos laterales, quizá sólo preocupados por mantener su personería: el Polo Social con Francisco Gutiérrez, el socialismo auténtico de Fabián Sarna, Izquierda Unida con el veterano León Zimmerman, el PO con Cristian Rath y el Partido Humanista, con exceso de cupo femenino, de Sandra Caprana-Julia Peralta.



