12 de junio 2008 - 00:00

CGT: antimoyanismo suma votos

Antonio Caló
Antonio Caló
Al menos como tormento, como factor para darle insomnio a Hugo Moyano, el antimoyanismo activará desde hoy el envío de las listas de congresales para participar del congreso convocado para el 8 de julio en el que se elegirá la nueva cúpula de la CGT.

Hasta el lunes, tanto los « gordos» como el barrionuevismo, UPCN de Andrés Rodríguez y la UOM de Antonio Caló encarnaban una sorda resistencia a inscribir a sus delegados como un gesto de demorar los pasos legales para, eventualmente, forzar una postergación del congreso.

Pero cambiaron la táctica: ahora, convencidos de que juntan voluntades para poner en riesgo la reelección de Moyano, los opositores del camionero apurarán los pasos para llegar en tiempo y forma al 8-J, fecha que puede ser fatídica para el actual jefe de la CGT.

Anteanoche, en la sede de los Plásticos, con Vicente Mastrocola de anfitrión, el barrionuevismo hizo recuento de tropa, y el jefe del club, Luis Barrionuevo, anunció que está firme el acuerdo con los «gordos» para concurrir en conjunto al congreso del 8-J.

Irán, claro, a tratar de postular a un contrincante de Moyano, y todas las fichas apuntan al metalúrgico Caló que deja hacer, luego dice por radio que estaría dispuesto y luego, en privado, le avisa al camionero que no está en sus planes competir por la secretaría general.

Esa dualidad, el zigzagueo del heredero -uno de ellos, en rigor- de Lorenzo Miguel, abruma a los laderos de Moyano. «Como todos los de la UOM, Caló es raro: nunca se sabe para dónde va a salir. Nos dice que no va a jugar contra nosotros, pero nos cuesta creerle», dicen.

El poroteo, en este clima extraño que gobierna a los gremios, varía según quién lo haga. Los moyanistas dicen que suman los votos suficientes por el aporte propio, el de una porción del barrionuevismo, los «líberos» Martínez y Rodríguez, y algunos «gordos».

Enfrente, Barrionuevo y Armando Cavalieri, el más activo en el acecho a Moyano junto a Carlos West Ocampo, hacen otros números: acotan el despliegue de Moyano al antiguo MTA, su núcleo histórico, más lo que le aportan La Fraternidad, SMATA y otros aliados, como Panaderos.

A priori, sin una porción de los «gordos» y un guiño de los independientes, Moyano no lograría el número suficiente para ser reelecto. Quizá haya que esperar cómo se pare, cuando vuelva de Ginebra, Martínez de la UOCRA, uno de los diez gremios con más congresales.

Según la Biblia barrionuevista, los planetas están alineados para proclamar a Caló. Los moyanistas, en cambio, dicen que tienen «todo cerrado» con los «gordos» y que hasta le capturaronun socio a Barrionuevo al que ya le prometieron un lugar en el consejo directivo.

Pero la cuestión de fondo es otra: con la tendencia al cadenazo y la metralla que tienen los gremialistas, y que en el último tiempo despuntaron particularmente los camioneros, ¿es concebible un congreso sindical donde compitan dos candidatos?

Nadie cree posible un encuentro en ese contexto y, de hecho, tampoco el gobierno dejaríaque se produzca un evento con alto riesgo inflamable. Después de las pedradas y los fogonazos de San Vicente en el segundo velorio de Perón, a los Kirchner no les agrada otro show caótico.

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