La CGT socorrió a Alberto en respuesta a la encerrona cristinista

Política

Una reunión de la "mesa chica" de la central debió salir de la agenda propia para acudir en auxilio del Presidente ante el asedio de los funcionarios kirchneristas.

La CGT se abrazó a Alberto Fernández en la disputa interna del Frente de Todos tras la derrota electoral y cuestionó a Cristina de Kirchner por la presión de los ministros que le responden contra sus pares del Gabinete. Ante el nuevo escenario la central obrera confirmó la movilización del 18 de octubre pero la reorientó como un llamado a la defensa de la institucionalidad, tanto del Presidente como de las leyes laborales ante las propuestas de flexibilización presentadas por la oposición. El pronunciamiento fue en sincronía con el sector rival que responde a Hugo Moyano que también salió a respaldar al Gobierno en el actual momento de debilidad política.

La reacción a favor del mandatario y los funcionarios de su entorno tuvo más de antídoto de los sindicalistas frente a una eventual avanzada de la vicepresidenta, a quien sindican como enemiga de las estructuras tradicionales de los gremios pero sobre todo, de las obras sociales como están constituidas en la actualidad. La defensa tuvo como principal destinatario Alberto Fernández pero se proyectó, en particular, a ministros como Claudio Moroni (Trabajo), Martín Guzmán (Economía) y Matías Kulfas (Desarrollo Productivo). “Fueron apresurados los ofrecimientos de renuncia sin haber consultado con el Presidente”, recalcó Héctor Daer, cotitular de la CGT al cabo de una reunión de la “mesa chica” ampliada de conducción.

El encuentro, en la sede del sindicato de la construcción (Uocra) tuvo la particularidad de congregar a los grupos habitués como los “gordos” que conducen los grandes gremios de servicios y los “independientes” de buena llegada a todos los gobiernos junto con otros espacios que permanecen por fuera del Consejo Directivo pero que aspiran a reintegrarse a partir del 11 de noviembre en el proceso de renovación de autoridades. En cambio, ningún dirigente considerado en la línea de Hugo Moyano participó. Cerca del camionero el martes alegaron no haber sido invitados a pesar de que el proceso de recambio interno ya tendió puentes entre los sectores.

Más allá de confirmar la marcha del 18-O, planificada en conjunto con los movimientos sociales afines al Frente de Todos y donde también esperan la confluencia del Frente Sindical por el Modelo Nacional (Fresimona) que lideran los Moyano, y también el Congreso del 11-N, la reunión de ayer ofició de catarsis ante la crisis institucional de la coalición gobernante. La perspectiva de un rediseño del Gabinete a gusto de la expresidenta terminó de convencer a los presentes de la necesidad de abandonar la agenda propia por la ocasión para concederle a Alberto Fernández un auxilio. El mismo gesto tuvieron el espacio de Moyano y el Movimiento Evita, entre otros sectores gremiales y sociales.

En el encuentro estuvieron, además de los cosecretarios Daer y Carlos Acuña, referentes del Consejo Directivo como Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (estatales, UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Antonio Caló (metalúrgicos, UOM), Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad), Mario Caligari (colectiveros, UTA), Víctor Santa María (encargados de edificios, Suterh), Amadeo Genta (municipales porteños), Sergio Romero (docentes, UDA), Carlos Sueiro (Aduanas), Rodolfo Daer (Alimentación), Noé Ruiz (modelos), Jorge Sola (seguros), Carlos Frigerio (cerveceros) y Hugo Benítez (textiles), entre otros, junto a “externos” como Sergio Sasia (Unión Ferroviaria), Pablo Biró (pilotos aeronáuticos), Raúl Quiñones (tabaco), Guillermo Mangone (personal del gas) y José Ibarra (conductores de taxis).

Dejá tu comentario